Capítulo XXIII

1932 Palabras

Nos habíamos quedado dormidos a las orillas del río pero solo pude ser consciente de él cuerpo de Dante rodeando el mío por completo haciéndome sentir su calor abrazador. Contemplé su rostro sereno mientras dormía y me quedé absorta en él, desde su frente hasta su mentón era pura perfección y qué decir de su cuerpo fibroso que en estos momentos estaba en contacto con el mío. Su aroma masculino me embriagaba inevitablemente. Lo acaricié levemente desde el cuello hasta su torso musculoso aunque no me detuve ahí, mi curiosa mano quiso ir mucho más allá pero de repente su mano detuvo la mía haciéndome gemir instantáneamente de sobresalto. Mis ojos que habían seguido el movimiento de mi mano ahora buscaron los suyos y pude sentir como mis mejillas adquirieron un rojo furioso que las cubrió.

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR