Capítulo 17

922 Palabras
Roberto le dice a su compañera que hará todo lo posible para encontrar a su hija Seleni. -Déjame hacerme cargo de la investigación, déjeme que la ayude - pidió él. -La encontraremos -aseguró ella. Al día siguiente, Frida baja a la conserjería del hotel para averiguar sobre Alfredo. -Disculpe, ¿sabe algo de Alfredo? - pregunta al conserje. -Es que no lo encuentro y no sé qué hacer -dice angustiada. -Disculpe, no sé qué decirle -respondió la recepcionista Frida le agradece. El hombre que trabaja con Alfredo divisó a Frida hablando con la recepcionista y se acerca a ella. -Disculpe, ¿Se encuentra bien? - escuché que se le perdió alguien y me gustaría ayudarla. Frida lo mira con desconfianza -No, esta bien, no se preocupe, dice ella. Insisto en ayudarla -dice el hombre tomándola del brazo. -Bueno, gracias -acepta ella aliviada. -Se perdió mi novio. Estábamos en la habitación y de repente se desmayó. Yo salí y cuando regresé al hotel no lo ví más y no sé dónde encontrarlo -relata ella angustiada. -Yo la voy a ayudar - se ofrece el hombre Frida acepta su gesto agradecida. Ambos se acercan a la recepción del hotel y el hombre le pide al conserje que se comunique con el médico del hotel. -No se preocupe, lo buscaremos por cada hospital. por todo el hotel. De ser necesario, acudiremos a la policía -la tranquiliza el hombre. Alfredo se despierta desorientado por un momento. Contempló a su esposa dormida y enseguida recordó lo que había sucedido horas antes. Toma su celular y se levanta de la cama intentando no despertarla. El hombre se encontraba con Frida, ayudándola a localizar a Alfredo en la guía telefónica cuando, de repente, suena su celular. Era Alfredo. Se disculpa con Frida y se aleja unos pasos para atender la llamada. -No puedo hablar ahora, estoy con la mexicana -susurra el hombre. -Haga lo que sea para llevarla a la habitación, yo me encargaré luego -ordena Alfredo. El hombre se acerca a Frida y simula estar buscando el teléfono de una clínica, marca un número en su celular. -Buenos días, ¿Se encuentra Alfredo Gutierrez? ¿Cómo? ¿Que ya le dieron el alta? -pregunta sorprendido. Frida deja a un lado la guía que estaba consultando y lo mira esperanzada intentando escuchar lo que dice el hombre. -Si señorita, estoy buscando a Alfredo Escudero. ¿Qué le pasó? ¿Cómo está? Ah, ya ya debido al golpe, claro- dice el hombre. -¿Y cómo está ahora? Bueno, muchas gracias doctor -dice y corta la comunicación con una sonrisa hacia la mujer que lo miraba expectante. Frida lo mira esperanzada y ansiosa -¿Cómo está? -Debido al golpe en la cabeza que se dio al desmayarse tuvo que quedarse en observación hasta hoy pero ahora está bien. Estaba en la clínica del Carmen pero hace unos minutos le dieron el alta así que ya está viniendo para acá, así que tranquila que ya lo encontramos -le aseguró él hombre con alegría. -¿De veras? ¡Muchas gracias! -agradece Frida. Pero ahora ¿qué hago? - preguntó al hombre sin saber qué hacer. -¿Como qué hace? Vaya a la habitación a esperar a su novio para que te vea feliz y aquí no ha pasado nada- exclama él hombre. ¡Muchas gracias! -dice Frida despidiéndose del hombre aliviada y feliz porque encontraron a Alfredo. Vuelve a la habitación del hotel. con una sonrisa. Al fin podría estar junto a Alfredo, lo peor ya había pasado, pensó. Entretanto, en la frontera entre Colombia y Panamá, Nicole, una muchacha rubia de buena figura se acerca al puesto de vigilancia. Los dos hombres que estaban de guardia la observan extrañados. _ Buenos días _ los saluda ella -¡Ahora sí son buenos! -exclama uno de los guardias ¿Qué se le ofrece? - Es que necesito pedirles un favor - dice Nicole mientras traspasa la barrera baja. - Necesito pasar al otro lado, y quería saber si me pueden colaborar. Yo soy colombiana, tengo los papeles en regla pero venía viajando en lancha y ésta iba a toda velocidad. Yo me agarré lo mejor que pude pero mi bolso salió volando y allí tenía todos mis documentos. Miren, yo no estaría acá pidiéndoles este favor pero yo tengo un problema familiar muy grave y necesito pasar. Yo les prometo que les devolveré el favor como ustedes quieran. Mientras tanto, las chicas, William y Jorge aguardaban ansiosos por cómo resultaría la actuación de Nicole. Entretanto, en la frontera entre Colombia y Panamá, Nicole, una muchacha rubia de buena figura se acerca al puesto de vigilancia. Los dos hombres que estaban de guardia la observan extrañados. _ Buenos días _ los saluda ella -¡Ahora sí son buenos! -exclama uno de los guardias ¿Qué se le ofrece? - Es que necesito pedirles un favor - dice Nicole mientras traspasa la barrera baja. - Necesito pasar al otro lado, y quería saber si me pueden colaborar. Yo soy colombiana, tengo los papeles en regla pero venía viajando en lancha y ésta iba a toda velocidad. Yo me agarré lo mejor que pude pero mi bolso salió volando y allí tenía todos mis documentos. Miren, yo no estaría acá pidiéndoles este favor pero yo tengo un problema familiar muy grave y necesito pasar. Yo les prometo que les devolveré el favor como ustedes quieran. Mientras tanto, las chicas, Hamilton y Jorge aguardaban ansiosos por cómo resultaría la actuación de Nicole.
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