Mikkel Jensen. -¡Me voy a volver loco!- grite en mi habitación. La boda sería en unas horas y auque todo estaba perfecto hace días que no tenía tiempo para Katrine. Y dirán, estas por casarte y te irás de Luna de miel. Pero eso no sucedería. No hasta que Katrine y yo tomáramos nuestros puestos de reina y rey respectivamente. Lo cual tomaría un par de semanas más. -Su majestad- tocaron mi puerta. -¿Si?- pregunté tratando de controlar mi humor. -Su traje esta aqui- anunció, a pesar de ser hoy la boda había otros asuntos. -Gracias, déjalo en el armario, dime que la gente del Parlamento ya llegó necesito terminar esta Junta cuanto antes- masajeo mi frente. -Si, han llegado, lo esperan, la señorita Rask esta también- lo último me desconcerto. -¿Katrin

