Un día en la mansión, es como estar todo el día en una guardería, tenían siete niños para cuidar, entonces el día a veces se hacía muy entretenido y otras veces se hacía muy caótico, cuando lloraban los cinco bebés juntos, era de locos, porque empezaba a llorar uno y terminaban llorando todos. Moisés y Josué a veces los miraban y no entendían por qué si estaban tranquilos, de golpe empezaban a llorar todos, Josué les preguntaba qué pasaba, entonces le decían que como uno llora, empiezan a llorar todos y Moisés se reía mirándolos a todos como corrían de atrás de ellos para calmarlos y que dejaran de llorar, él decía bebés y se reía y cuando ellos le preguntaban cómo hacen los bebés él empezaba a llorar y se hacía el que lloraba, como imitando a los bebés. Así eran todos los días, pero los

