Creo que después de todo el que iba a terminar perjudicado iba a ser Jason. Comencé a escuchar golpes en la puerta de mi habitación y ya comenzaba a familiarizarme con ellos. Me acerque hasta la puerta, la abrí y con una sonrisa oprimida en mi interior observe a Jason completamente cambiado de ropa y medite internamente para no dejar escapar una sonrisa que me traería más castigos. —¿Vas a decirme que quieres o te quedaras allí observándome?— pregunte impaciente. —A la oficina, ahora— dio media vuelta y tomo el camino hacia la oficina del abuelo Bell. Observe divertida como caminaba sin notar que no lo pensaba seguir. Cerré la puerta a la espera de que como mínimo Jason la tirara luego de notar que no iba tras él. Conteo de diez segundos, pensé en mis adentros mientras me tiraba sobr

