37.

843 Palabras

37 —¡Deje que me vaya! ¡Por favor! —le suplicaba de corazón mientras veía que estaba a nada de darme alcance. —Me dio un beso en la boca. ¡Eso no se hace! Soy un hombre casado, señorita... —¡Lo siento, de veras…! Solo no quiero que me lleve a la cárcel —le dije eso para confundirlo y se despiste, que crea que se había equivocado de persona, o por lo menos que se apiade de mí. —¡Deténgase ya, señorita! —gritaba completamente exhausto— ¡No soy policía! ¡No lo soy! Estaba claro para el hombre cazador que había sido algo tan inútil como todo eso, pero yo no pensaba fiarme de él. De todas formas, había llegado a una calle sin salida, con calle me refiero a que no había dónde ocultarme ya, todo a mi alrededor era solo pampa desierta, y mis pies ya no daban, pero el hombre cazador seguía det

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR