44. —Dime una cosa, ¿se la robaste a Kowalski Piotrowski? Pacheco se refería a la medalla. Era la primera vez que la mencionaba, y me tomó por sorpresa, sentí como si se refiriera a una persona. —Claro que no. Yo nunca le he robado nada. Ni a Aleksander ni a nadie. —¿Ese nadie me incluye a mí? No sé cómo se lo había tomado mis palabras pero tenía que arreglarlo. —No le he robado a nadie, y jamás le robaría a usted. —Pues serías de las pocas que no lo ha hecho, o que al menos no ha sido pillada en el acto. ¿Sabes lo que les hice a los que se atrevieron a hurtarme? —No señor. No sabía por qué me decía todo aquello justo en ese momento, quizás adivinaba mis intenciones, pero debía continuar, las cosas se estaban dando solas, y no debía arruinarlas. —Les corté una mano —en ese momen

