Kendall se sentía... Extraño. Como si flotara en una nube, su mente parecía que lentamente comenzaba a trabajar, pero no a toda la funcionalidad con cual la haría comúnmente, razón por la cual, a pesar de que podía pensar, era como si su cuerpo prefería simplemente dejar eso en segundo plano y concentrarse en lo que se sentía mejor, en su desnudo alfa detrás de su espalda, su respiración cerca de su nuca, sus labios arrastrándose a lo largo de su cuello. Podía sentir como su cuerpo se mecía suavemente con cada empuje de su alfa, como todo su interior se apretaba alrededor del eje de Morgan cada vez que este retrocedía, el placer vibrante que le recorría cada vez que esa maravillosa polla empujaba y presionaba directamente en ese punto dulce. Y a diferencia de las primeras veces, el ritm

