- ¡Qué gusto verte yerno! ¿Qué andás haciendo por acá un día de semana?, —preguntó Greta con una sonrisa—. - ¡Mamáááá, dejá de hacer ese tipo de preguntas!, ¡como si tuviera que pedirte permiso para venir a su casa!, —acotó Gimena, pero como una forma de reproche por lo de “yerno”—. - Primero, no discutan porque no me agrada, segundo, dejen que me recupere, no todos los días se puede uno encontrar con dos bellezas en tangas rodeadas de una maravillosa piel. - Me la compró mami junto a otras tantas cosas, te tengo que dar las gracias por todo esto. - Nena, solamente con las gracias no alcanza, jajaja, tendrías que darle algo más. - Me van a enloquecer ustedes dos. Para información de la “Celestina”, vine porque tengo un rato de tiempo y para ve

