- Disculpame Alejandro, ¿qué pasó?, ¿lo echaste a Pedro?, —preguntó con cara de asombro—. - ¡Perdóóónnn!, ¿acaso sos la gremialista de la Concesionaria? - No, no, nada que ver, me pareció que estaba llorando y no me quiso contestar nada cuando le pregunté. - Por esta vez te voy a responder, pero ya te dije que soy más jodido que lo que era mi viejo y las preguntas me joden la existencia. Él tenía una deuda en Dólares con mi padre y la estaba pagando por mes, estaba atrasado en las cuotas y ni siquiera me quise enterar el importe adeudado, le dije que era con mi padre y por mi quedaba todo condonado, ¿está conforme la secretaria metiche? - Pero, pero, vos no existís, me parece que te voy a querer más que a tu papá y eso es mucho decir, por ahora promet

