- Buen día mi amoroso rompedor de culito, ¿dormiste bien?, —preguntó con una sonrisa pícara—… - Buen día pimpollo, dormí como un angelito. ¿¡Culito” dijiste!?, para mí fue un culo espectacular. - Él está agradecido, pero quedó fuera de combate, menos mal que no me hiciste caso cuando me hice la valiente, fuiste una seda, aunque igual me duelen hasta las muelas, jajaja. - No te vayas a creer que yo estoy mejor, ese pasaje estaba muy apretado, jajaja. - Vos lo dijiste, estaba… ¿Vas a ir a la Concesionaria? Si Leticia te pregunta algo, avisale que dije yo que se la perdió, jajaja, se puede llegar a morir de envidia. - Sí, tengo varias reuniones hoy y ya sabés que yo soy bastante duro para hablar de mis intimidades, menos que menos en son de broma

