UNA RONDA MÁS PARA MIS AMIGOS

1308 Palabras
En hatunllacta, quedaba ubicada la finca de piedras mojadas el clima era agradable, su ecosistema era especial, por su ubicación en el pie del monte costero. En esta tierras crecían helechos gigantes, de sus hoja que se abrían en forma de abrazo ante sol permanentemente goteaba agua de lluvia como queriendo llorar sobre la tierra mayor la desgracia por la desolación que producía un terrible llamado obligado a sus hijos a una guerra sin sentido. Realmente había pocos pobladores y los que daban eran ancianos, mujeres y niños. Los tiempos eran otros ya ni siquiera en verano la gente de las ciudades venía a temperar a sus fincas. Hoy la mayoría de aquellas casas de veraneo estaban desocupadas y por el abandono se habían deteriorado totalmente. Las épocas de antes donde se reunía la juventud a divertirse en los vados del río verde alrededor de la marimba y el traguito eran cosas del pasado. Petronio había construido la casa de su finca de tal manera que un pequeño ramal del río verde que caía de la montaña de los loros pasara por el centro de su casa. Había utilizando las piedras talladas por la mano de la naturaleza durante siglos como bancos y pequeñas mesitas que estaban ubicadas estratégicamente en el recorrido del agua. Unos materos que se colgaban en palos de árbol de chonta curados especialmente contenían flores de diversos colores alegres. Unos pajaritos chupaflores volaban entre las matas y las piedras. El corto recorrido del ramal por la casa era realmente un paraíso. A un lado de la casa existía una construcción de madera que se la utilizaba como establo, ahí permanecía el gran campeón de campeones de la región, alcatraz II. —no salgas mucho de la casa, le había dicho Petronio a Gabriel. En los primeros días de la estancia obligada de Gabriel en la región no había hecho caso de los consejo de su amigo, constantemente salía a las pocas fincas en las que podía encontrar para poder hablar. Permanentemente se lo veía en la tienda del caserío, donde era el único lugar que se podía tomar cerveza y charlar con alguien. Habían trascurrido varios días que parecían incalculables. En esos días ya Gabriel era muy conocido. Un día pasado de tragos hizo ensillar a alcatraz II, pero este lo tiro produciéndole serios golpes en la espalda. Una pareja de campesinos se encargaban de arreglar la casa y estaban pendientes de la finca. Ellos vivían en la parte alta de la finca como a unos cien metros de la casa principal. Petronio había ordenado que a Gabriel se le preparara la comida en la casa. Los primeros días la comida se desperdicio porque como decía Nieves esposa del cuidador , al joven Gabriel no se lo ve, se la pasa en la tienda con los amigos que ha conseguido. Por lo que la pareja de cuidadores resolvieron sin que se de cuenta el joven visitante mandarle la comida a la tienda de don Pedro. Para ellos lo importante era que su patrón don Petronio no se moleste. Así pasaron otros dos días mas. El día sábado era especial. Para ese día Gabriel había prometido llevar hasta la tienda, una botella de whisky que había sacado del bar que tenía Petronio en el bar de la casa. Eran las 12 meridiano , Gabriel estaba contento con los amigos que había conseguido en la región. . De pronto a la tienda llego una muchacha de unos diez y seis años, llevaba una vianda blanca de tres piezas. La chiquilla era bonita tenía rasgos exóticos ojos orientales pero expresivos bien definidos ,su piel era canela pero su cabello demasiado n***o y largo., sus piernas hermosas , bien talladas, todos la observaban, Gabriel comento. —uno en estas lejanías y con esta hambre como que todo ve bonito. Todos los demás seguían las ocurrencias de joven visitante al fin y al cabo el era el que gastaba. —usted no se preocupe don Pedro si me falta plata se la pone a la cuenta de Petronio, sirva cerveza a mis amigos , para que no se nos acabe el whisky. —no se preocupe joven Gabriel, que usted esta bien recomendado. Gabriel a pesar de estar lejos de su casa se acomodaba a la situación. El sabía del cariño que lo unía con Petronio. Esa amistad era vieja al fin de cuentas el había sido quien le aviso del negocio de los dólares al hoy prospero propietario de la finca de piedras mojadas. Gabriel se entero por pura coincidencia de la rentabilidad que producía el cambio de moneda entre cajeros de los dos países , cuando fue a depositar dinero a las cuenta de unos proveedores de su Papá en la frontera . Además el primer prestamos con el que Petronio comenzó a trabajar había sido con un préstamo que Petronio saco al banco avalado por unas escrituras de dos apartamentos que el tío abuelo de Gabriel le había dejado a este dentro de un testamento . A Gabriel solo le quedab espera que su amigo arregle el problema en Cali. Mientras tanto seguía brindando whisky con el viejo Pedro .dIsfrutaba ese momento y por esos territorios de la patria lo mejor que podía hacer para divertirse era mamar gallo y hablar paja en la tienda de don Pedro. —Oiga don Pedro, como simpática la chiquilla. —si mi patroncito, es la hija de mi compadre Ariel. —y de donde sacaría la cara y el cuerpo tan bonito. —Carlitos, el es mulato, pero su señora es blanca, una paisa bonita. —y donde vive. —en la finca de don Petronio. —porque no la he visto antes— —porque flor esta en el colegio. Durante la semana estudia y los fines de semana ayuda en los trabajos a los compadres. —y a que vino hoy por acá?. —a traerle su comida —oiga don Pedro, como que me esta sentando mal el trago hoy , Dijo Gabriel —es que para tomar algo fino hay que ser fino, sino la mezcla no funciona, le contesto Pedro —tranquilo don Pedro yo soy fino. Gabriel no lo pensó un instante mando a llamar a la muchacha que se encontraba en la cocina de la tienda. —me mando a llamar patrón— pregunto Flor. Lo que salía de los labios de la joven, si que le gusto a Gabriel. Ahí estaba la preciosa criatura, a pesar de su edad estaba desarrollada. Su vestimenta era sencilla pero impecable, su pelo largo sus ojos negros profundos y le decía inocentemente —patrón me mando a llamar, con dulzura le dijo Flor Claro que si la llamaría una y mil veces mas .Esta criatura se parecía a Carmen, de pronto la otra un poco mas lanzada al mundo . En cambio esta criatura era mas inocente pero se podía sentir en el olor de sus carnes , unos deseos que se salían de sus ligeras ropas. —señorita desde este momento voy a comer en la casa especialmente los días sábados y domingos, anuncio Gabriel. —bueno señor, respondió Flor en tono suave. Los compañeros de la tienda estaban esperando el nuevo pedido de cervezas, pero como Gabriel se dispuso a regresar a su casa, Pedro le pregunto. —Usted va a volver para destapar las cervezas. —una ronda mas para mis amigos , contesto Gabriel. Gabriel caminaba rápido buscando la casa de piedras mojadas, llevaba la botella de whisky en una de sus manos en la otra un vaso de cristal. Mas atrás tratando de alcanzarlo casi trotando lo seguía una hermosa chiquilla cuidándose de no hacer regar el almuerzo que llevaba en la vianda blanca . Gabriel sudaba intensamente. Flor lo miraba desde atrás , causándole risa su singular caminar .
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