Trabajar con Kyle resultó ser más fácil de lo que tenía pensado. Tenía que levantarme temprano y escucharle siempre, aunque la mitad de las cosas que me dijesen fuesen estupideces. Parecía estar más preocupado en hacer que yo fuese más “femenina”, lo cual era algo que no me esperaba. Yo nunca he cesado de ser coqueta o de preocuparme por mi aspecto, pero él lo llevaba a un nivel superior. Esperaba que cada vez que parpadease moviese las pestañas de tal manera que atrajese la atención del público masculino que estuviese en la misma sala que yo. Era un poco insoportable, pero en el fondo me hacía gracia verle comportarse de esa manera. ¿Se estaba poniendo en ridículo? Sí y mucho. Me encantaba. El problema era que no le gustaba que me riese de él y como castigo me ponía a hacer flexiones. M

