Lía no podía creer lo que veía, jamás pensó que Benjamín fuera capaz de engañarla. Se sentó en la cama y empezó hiperventilar, necesitaba sacar toda esa opresión que sentía en el pecho, liberar todo ese dolor que sentía en su corazón roto en mil pedazos; sacar esas lágrimas para poder sentirse mejor. Empezó a llorar libremente, Scarleth que se encontraba en la cocina tomando agua escucho el llanto de su hermana así que se apresuró a ir a su habitación a ver que sucedía. —¿Qué sucede? ¿Por qué lloras? —Pregunto apenas abrió la puerta y ver la forma en que lloraba. Lía no respondió solamente tomo su teléfono y le mostró las imágenes. Scarleth maldijo en voz alta. —¡Se lo advertí al Idiota! Scarleth se acercó más a ella y la abrazo. —Tienes que tranquilizarte, si te alteras más le

