Verónika me ha traído el biógrafo y la hoja de papel que le pedí. Uso la mesilla de noche como apoyo. Y aquí voy a expresarme, a dejarlo todo por escrito. Sellaré hasta mis pensamientos más recónditos en él. Lo haré con la esperanza de que pueda llegar a papá. Lágrimas escapan sin parar, a medida que voy dejando hasta el alma en cada palabra. Papá, ha pasado mucho, tanto tiempo sin poder abrazarte, besarte y decirte lo orgullosa que estoy de ti o lo mucho que te amo. De la noche a la mañana todo cambió, lo que no imaginé vivir jamás, lo estoy viviendo ahora. Si llegas a leer esta carta, quiero que sepas que el día de hoy, 2 de diciembre, sigo viva, aún resisto incluso en el infierno. Estoy en Rusia, en una habitación, he pasado los últimos meses encerrada, sin modo de encontrar una esc

