ALESSANDRO RINALDI
Llevo horas con el corazón en la mano, tengo la imagen de Antonella cubierta de sangre su cuerpo casi sin vida y cada maldito recuerdo me tortura en mi vida sentí un miedo como el que me come ese fuego que quema cada célula de mi cuerpo.
Llevo horas sentado en una silla de hospital sin noticias de ella y solo pido que este bien porque de perderla, una parte de mi muere al final el diablo si sabe amar a su manera, pero lo hace.
A lo lejos observo salir a un señor de bata blanca, con una cartilla entre sus manos lo ve acercarse así mi lo cual me alerta poniéndome de pie para recibirlo en sonríe, observando los papeles.
-Familia de la señora Rinaldi-habla levanto mi mano.
-Soy su esposo-el solo asiente haciéndole una seña con su cabeza para que lo siga lo cual hago nos adentramos aun pasillo solo las paredes blancas me dan escalofrió por mi mente pasan las ideas más tontas que alguna vez imagine las habitaciones con números me indican que son los cuartos hasta que a los lejos observo el rotulo de cuidados intensivos mi corazón se para en ese pequeño instante un nudo se forma en mi garanta.
La enorme puerta se abre dándome acceso a médicos que corren cubiertos completamente. Una enfermera se acerca brindándome un equipo especial lo coloco por mi cuerpo el doctor hace lo mismo el nuevamente me indica seguirlo hasta que por fin nos detenemos frente a una puerta blanca que tiene grabado 350 el abre la puerta entrando me indica que haga lo mismo dentro hay más cinco personas, en la camilla se encuentra Antonella Completamente inconsciente hay aparatos que la cubren completamente el suero en su brazo junto a una bolsa de sangre.
La enfermera coloca una aparato largo que cubre el estómago de mi mujer la duda me sobre pasa por lo cual no dudo en preguntarle a doctor de que se trata.
- ¿Porque le ponen eso? - hablo señalando el lugar.
-Es para monitorizar la cardiaca fetal-su repuesta me hace abrir los ojos de una manera increíble, llevo mis manos a mi cabello logrando desordenar este.
-Ella…Dios…está embarazada-logro preguntar en su susurro.
-Si tiene aproximadamente un mes y dos semanas, pero eso no es lo delicado señor su esposa ingreso en un estado muy crítico los golpes en su cuerpo y además de la contusión que tenía esto nos alarmo mucho ya que tenía semanas con ello y esperemos que no haya problemas para ella, al punto que quiero llegar es que el sangrado no era por una herida o algo parecido.
-No entonces que era todo ese sangrado.
-Un aborto señor, la violación le provoco un aborto espontáneo-Mi corazón se rompe la violo mis ojos se llena de lágrimas las cuales me niego a derrame, siento impotencia y la ira me come completo.
-Lo siento intentamos reparar el daño, pero era tarde el sangrado acabo con uno de los bebes lo sorprendente de esto es que por todo sigue con vida, le aseguro que con todo esto vivido nadie sobrevive es un milagro, pero es una pena de su bebe no saliera junto a ella sé que esto le puede afectar a la señora Antonella, tanto todo lo que vivió y la pérdida del bebe porque ella sabía que estaba embarazada lo dijo antes de lograr dormirla para realizar mi trabajo.
-Los bebes a que se refiera-susurro con el dolor en cada palabra.
-Eran tres, por esa razón monitoreamos a los otros dos por el momento todo está bien. Ella estará inconsciente por algunas horas más por la anestesia y seguirá acá por algunas semanas hasta estar seguros de que el, estado de los tres es bueno-Suspira-Por el momento lo mejor será no presionar con que cuente lo vivido se le asignará ayuda profesional ella será enviada a otra aria esta ya no será necesaria su recuperación es grata para todos.
-Comprendo doctor, muchas gracias-Él sonríe y sale junto a los demás dejándome solo en la habitación la enfermera entra informándome que la subirán a una habitación compartida me niego, me toca pagar una solo para ella el dinero es algo que no me importa solo que ella y mis bebes estén bien con el corazón en pedacitos me acerco a tomar su mano entre las mías los morados y cortes en su cuerpo me duelen ella no merecía esto, no tenía que pagar por un error que trato de dejar en el pasado donde pertenece solo deseo acabar con Mijaíl porque lo haré lo destruiré y pagara por haberla tocado y sobre todo por haber tocado a mi bebe.
(…)
Llevo más de cinco horas, observándola dormir se ve tan segura.
Coloco un mechón de pelo, sobré su oreja ella se remueve ante el contacto sonrió empiezo a dejar besos por su rostro hasta hacerla ronronear.
-Hola bellezza-hablo analizando su reacción no quiero que me tema, poque eso me dolería quiero ser su lugar seguro en el cual encuentre calma y esa paz.
Sus parpados se empiezan abrir mostrándome lo fascinante que son ella me observa hasta que sus ojos se ponen brillosos y unas cuantas lagrimas se derraman por su lindo rostro las limpio dejando besos en cada parte de su rostro sus manos se clavan en mi rostro que se elevan para verla.
En qué momento empecé a llorar yo también.
-Hola-susurro entre sollozos.
-Hola mi vida, Perdóname por favor, te amo tanto-la abrazo ella no duda en corresponderme quebrandose entre mis brazos pasamos así unas horas hasta que lograr calmarse sus ojos están rojos e hinchados, pero la dejo sacar todo lo que la rompe.
-El…me dijo tantas cosas de ti de mi familia que duelen.
-Lose, pero sabes que no todo es verdad si luego hablaremos y te diré todo si bellezza-ella asiente apegándose más a mi pecho-por ahora debes estar bien, tiene a dos intrusos que cuidar-susurro en su oreja dejando un beso.
- ¿Está bien? -pregunta con preocupación.
-Bueno seria están, ya que son dos.
-Enserio ellos están bien-responde sonriendo entre lágrimas.
-Si nuestros bebe están bien, son muy fuertes como su madre-dejo un beso en su frente-Te amo demasiado.
-y yo a ti.
Sonrió.
-Porque el sangrado.
Su pregunta me toma por sorpresa me tenso algo lo cual ella nota no se si decirle porque no le quiero poner más dolor, pero tiene derecho a saber.
-Bueno cielo prométeme que te tomaras esto con calma si promételo, Antonella-ella asiente prometiéndolo.
-Bueno tu viste un aborto espontaneo y perdiste a unos de los bebes ellos eran tres, pero uno no se salvó-Trato de responder de la manera más tierna y gentil que puedo.
Ella se suelta de mí, llora de una manera que me quiebra hala su cabello puedo ver el dolor como la destruye la tomo entre mis brazos sentándolo en mi regazo ella se aferra a que no la toque, pero ignoro todo la aprieto a mi mientras ambos lloramos porque comprendo el dolor que tiene porque tan bien lo siento y me duele porque era mi bebe y no lo merecía.
-dime que mientes por favor, Alessandro no.
-Lo siento bellezza, también deseo que todo esto sea una mentira, pero no y me duele no poder quitar el dolor.
-Mi bebe, me lo quito. Solo era un bebe, mi bebe, mío.
Coloco mis cabeza sobre su pecho y me echo a llorar se supone que uno debe ser el fuerte, pero verla sentirla me rompe la abrazo aferrándome a ella.
-Duele mucho.
-Lose amor, pero te juro que ese hijo de puta pagara por todo.
Luego de unos minutos la puerta es abierta en ella ingresa un alexander repleto de globos y flores tomo a Antonella entre mis brazos y la coloco en su cama.
Ella observa a Alex el cual le sonríe entregándole los globos.
-Me alegra tenerte de vuelte dulce.
-gracias, Alex yo también estoy feliz de estar viva-habla en un intento de bromear.
-y que tal él bebe-pregunta lo observo interrogando como sabe.
-que no me miren mal, soy muy observador y lo deduce días antes que toda esta mierda pasara, pero no está seguro hasta que el doctor le informo a tu padre, el que por cierto está feliz.
-Pues mis hijos están bien Alex-respondo.
-Dos vaya dos por uno, que promoción.
-Calla que no son una oferta de super mercado-resoplo Antonella ríe.
-Tienes suerte que estos pequeños no te escuchen Alex-habla un poco más animada.
El solo sonríe mientras se sienta en el sofá un poco alejado de la camilla de Antonella me acerco hasta posarme sobre la cama la halo para a recostarla a mi lado, ella gustosa lo hace posando su mejía en mi pecho peino su largo cabello me siento completo teniéndola a mi lado.
-Sabes jamás me imagine ser madre, pero cuando vi esa prueba la felicidad que de mi salió fue increíble porque nunca lo pensé y mira ahora tendré dos y estoy feliz aunque en el fondo perdí uno, estos dos bebes me dan la fuerza de superar todo, no estoy bien no mentiré pero a tu lado siempre será mi lugar seguro por eres mi mundo Alessandro y agradezco que me sacras del infierno, cuando te vi herido sentí que una parte de mi murió pase semanas pensando que estabas muerto cada recuerdo en ese lugar solo reprimí todo y guarde mi mente en un lugar seguro, olvidando cada golpe o abuso a veces tengo pesadillas pero trato de enfocarme en el futuro en el pasado que si no salgo de él me atormentara hasta acabar con lo poco bueno que hay en mí, porque sé que no soy la Antonella de antes algo pequeño cambio y solo siento ira y me molesta sentirme de esa manera.
Una lagrima corre por mi mejía.
-Ser padre siempre fue algo imposible, he tenido una vida un poco sabes-ella sonríe y clava su ojos en mi-Te imaginas yo educando a dos niños dios me volveré loco en el buen sentido ver a dos personitas idénticas a mi será la cosa más espectacular de la vida pero me alegra saber que vienen de una mujer tan valiente que sigue de pie a pesar de todo no sé lo que viviste bellezza y no te obligaré a decirlo porqué solo tú sabes la manera correcta para sanar y no mete mis manos en eso porque es tu lucha pero ten en cuenta que estaré ahí a cada paso juntos como familia porque es lo que somos y ahora la pequeña familia tendrá dos más los cuales serán tan amados y daremos ese amor, que nunca recibimos juntos mi vida.
-Estoy feliz de tenerte y de que ahora tendremos a dos pequeños juntos Alessandro gracias por amarme tanto, Gracias por salvarme Te amo.
-Te amo más bellezza.
Ella sonríe recostándose en mi pecho.
A los minutos se queda completamente dormida, la recuesto cubriéndola con la manta dejo un beso sobre su frente.
-Habla-digo al llegar y tomar asiento junto a Alex.
-Pues el ave a caído y está a la espera que el diablo lo mande al infierno.
-Bien que no se escape debo esperar a que mi mujer y mis hijos estén bien y luego terminar con ese hijo de puta.
-Bien le informare eso a David, y como están los bebes.
-Perdió uno.
suelto sin más.
-Que.
-Eran tres Alex mis hijos, y el la…violo no una fueron muchos hasta que ocasiono un aborto y me revienta.
-Hijo de puta, Pagara Alessandro y lo sabes nunca más, nadie la tocara es fuerte-asegura dirigiendo la mira ante Mi esposa.
Mi mente es un colapso deje esta vida por algo, pero en parte siempre me sigue siempre tengo enemigos a un trate de negarlos siempre lo hay y ahora no solo vienen por mi si no por ella.
Antes muerto que permitir que me la quiten.
Porque ella es mi todo, no por ser llamado diablo el amor no cabe en mi vida al contrario me ha hecho más fuerte porque tengo a mi fortaleza a mi lado y justos somos invencibles.