ANTONELLA RINALDI.
II DOLORE DI UN CUORE CHE CERCA DI GUARIRE
EL DOLOR DE UN CORAZON QUE TRATA DE SANAR…
Pasillos desolados, doctores entran y salen de mi habitación llevo menos de un día encerrada siendo el ratoncito para su experimento, todos se sorprenden de que aun viva a lo largo de la vida pasamos por momento que se suponen nos ayudaran a vivir, estúpido que un momento te pueda marcar de una manera indescriptible siempre he sido fuerte esa llamada que ni el agua es capaz de apagarla esa era la Antonella que siempre vio lo bueno en los demás por muy destruidos que pudieran estar.
Pero de que sirve salvarse de un martirió si en el proceso perdí algo. Trato de ser fuerte a un recuerdo todas sus palabras aun sueño en los abusos. Hablarlo todos dicen esa pequeña palabra doctores familiares, pero de que sirve que un desconocido escuche cuando no entenderá lo que es porque no lo ha vivido, solo sabrá decir eres fuerte puedes superarlo y lo más ridículo es que se lo que soy.
Cuando me entere de mi embarazo encontré esa luz a la cual me aferre, una razón para seguir y salvarme.
La muerte de uno de mis bebe duele de una manera que desgarra cada parte de mi porque no lo merecía nadie tenía el derecho de arrancarlo de mí, merecía vivir merecía conocer a sus padres.
Y luego me pregunto ¿podre odiar a Alessandro por mentir? No porque sé que en el fondo que mi corazón lo ama de una manera tan loca que hay un fuego que nos consume a nuestra manera, pero no puedo odiarlo porque lo intento aquella noche, pero muchas veces nada sale como lo planeamos.
Coloco mi mano en mi vientre estoy feliz sin duda lo estoy.
Alessandro reposa sobre el sofá que está en la habitación lleva unas hora dormido me gusta observarlo se ve tan cansado.
La puerta es tocada en ella entra una enfermera sonriente la observo analizando porque sonríe voltea su mirada y la posa en Alessandro el cual esta despierto observándola anonado.
-todo bien.
Pregunto a mi esposo.
-Si bellezza, todo bien-su repuesta es un poco fría intento no tomarle importancia y observo a la enfermera que a un lo observa.
-Bien señora walton-habla con un poco de enojo.
-Rinaldi-corrijo ella me observa con un poco más de enojo y solo lo cubre con una sonrisa.
-Claro una disculpa, venía a informar que en breve se le realizara una ultra con la especialista para notar si esos niños están bien para que salga del hospital.
Su forma de llamar a mis hijos me molesta.
Respira uno dos y no mates a nadie amor y paz que ignorar duele más.
Maldición eso rimo.
-Gracias, pero preferiblemente llama a mis hijos bebes, no esos niños con asco, puedes retirarte linda.
Alessandro se acerca tomando mi mano, pero no dejo.
- ¿Te acostaste con ella?
-Que no.
-Mentir se te da fatal.
-Bueno fue hace mucho.
-Mucho, claro y yo soy virgen.
-Amor es pasado si olvídate de ella no es nadie en mi vida.
Eso no ayuda a quitar el mal sabor de mi boca pienso, pero no se lo digo solo me dedico a asentir y dirijo mi vista a las flores que Alex trajo.
Unos minutos entra nuevamente con un aparato y una señora de edad de bata blanca.
-Hola futuros papas soy la doctora Ivory y yo seré la encargada de llevar todo su embarazo.
Asiento. Me siento en un limbo cansada de mentiras porque solemos mentir se dice que no se lastima a lo que se ama, pero es lo primero que hacemos el amor no está hecho para todos porque el egoísmo y el poder siempre serán lo primordial para muchos mientras otros soñamos con que alguien nos ame de una manera en la que nos alabe hasta poner el mundo a nuestros pies.
Levanto mi bata con la ayuda de Alessandro bajo la atenta mirada de la enfermera la doctora toma un bote con liquido azul el cual coloca sobre mi vientre.
Es frio.
Toma el aparato esparciendo el líquido sobre todo mi vientre la pantalla cobra vida mostrando imágenes en blanco y n***o las cuales son comprendo las manos de mi esposo toma las mías dejando un beso sobre ella.
-Bien acá podemos ver a los dos bebes están en un estado saludable, peso medidas todo está correcto, al tiempo de gestación que se me brindo en la información y a pesar del aborto todo está bien, eso es bueno señora-aborto esa maldita palabra que juro me dan ganas de quemar el mundo-no habría problemas que en un futuro vuelva a gestar.
En el fondo sus palabras me dan felicidad ser madre de nuevo es algo que, si lo deseo, pero no ahora necesito sanar porque si no sano no seré capaz de seguir.
-desean escuchar sus latidos-pregunta volteo mi vista a donde esta Alessandro y él sonríe en repuesta la doctora mueve su mano tocando un control y se escuchan dos bombeos fuerte y presentes la felicidad que no sentía hace mucho me llena las lágrimas se derraman por mi rostro sonrió porque me siento completa mis hijos ahora son lo que va delante de mí misma si es necesario.
Siento los tibios labios de mi esposo tomar los míos es un beso lento y calmante capaz de trasmitir hasta el último son de paz que tiene sonrió dejando besos por su rostro.
-¡¡VENDITO DIOS!! Esos son mis nietos-el grito de mi suegro me hace dar un brinco entra con un enorme oso y mucho maldición muchas cajas de chocolate y peonias amos las peonias la alegría es evidente en su rostro-pon esa cosa de nuevo-se acerca entregándole todo a su hijo deja un beso sobre mi frente-Estoy feliz linda, me darás dos razones para derrochar mi increíble fortuna esos billones ya tienen dueños.
Sonrió al escucharlo.
-Por dios papa eres un dolor de culo-Alessandro le regala una mala mirada.
-Y mira que tu opinión me la paso por el culo-responde.
-Pu…-no termina ya que lo interrumpo.
-luego siguen con la discusión si hay personas presente-señalo a la doctora la cual sonríe tomando sus cosas para retirarse.
-Bueno acá esta una fotografía de los bebes, nos vemos dentro de dos semanas linda-sonrió en repuesta.
Observo la pequeña foto en la cual se visualiza dos pequeñas manchas.
Mi felicidad.
-Presumiré esta foto con todos mis amigos.
-Dios papa pareces un anciano.
-Lo soy Alessandro este anciano que te crio y soporto toda idiotez.
Y ahí vamos de uno con las típicas peleas de padre e hijo.
-Lo repetiré ere…
-Un grano en el culo lose hijo y sabes qué…
-Si te pasas todo opinión por el culo.
-Dios ustedes dos son insoportables, lo que les espera a mis hijos.
-Amor, ese les espera y un papa un poco idiota pero bueno no todos son perfectos.
-No puedes decir eso padre, mis bebes te escuchan, viejo insensato.
Los dos se pelean como niños es gracioso su forma de sentir uno por el otro es atreves de insultos parece que es normal en ellos.
(…)
Una hora después el doctor me da el alta lo cual me emociona necesito un baño con urgencias y una cama cómoda.
-Lo mejor será que todos nos quedemos en la mansión para mayor seguridad, Alex se está quedando ahí al igual que tu hermano antonella llega esta noche.
Y ahí lo recuerdo mi familia ni siquiera se ha comunicado conmigo no es sorpresa ya que siempre sucede.
-Está bien, con una enorme cama me conformo.
Alessandro regresa luego de firmar mi salida toma todas mis cosas junto a los regalos mientras yo tomo todos los chocolates mientras nos dirigimos a la salida los doctores me saludan parezco una celebridad siendo saludada por cada caminar.
-Pero que paso con el deportivo-observo que el auto de Alessandro no está si no que se encuentra una enorme camioneta.
-Pues ahora tengo dos bebes-toma mi vientre-y no pueden subirse a un deportivo por seguridad.
-No es justo-hago un puchero.
-sin rabietas señorita al auto.
(…)
La noche callo estos ultimo días han sido dolorosos observo la luna como ilumina el agua de la alberca tomo un chocolate y lo llevo a mi boca el sabor amargo me recibe no soy una mujer que le agrade lo dulce. Me gusta hornear hace mucho que no lo hago cuando era niña mi abuela siempre se esmeró en señarme el arte de la cocina siempre dijo que el olor a comida es señal de un hogar lleno de amor porque cocinar es transmitir amor, he de ahí mis dotes.
La conexión con mi abuela era grandiosa una que nunca tuve con mi madre y jamás tendré por mucho tiempo hemos a parentado ser una familia unida pero la verdad es dura la realidad y el infierno que he vivido fuera del espectáculo es tan triste pero todo eso me llevo a saber cómo ganarme las cosas sin depender de alguien y siempre ha sido de esa forma he caminado sola por mucho tiempo y ahora está más que claro mis amigas se preocuparon por mi secuestro ni una llamada mis padres vinieron ni un mensaje y es duro saber que no tienes el apoyo de alguien cuando sientes que estar perdiéndote en lo oscuro que la única que está contigo eres tú y los pensamientos que con el tiempo te destruyen.
La vida suele ser injusta, las personas lo son solo les importa llegar lejos sin ver a quien lastiman o quien sufre en el acto he sido fuerte siempre he podido salir de cada lugar en el que me hundo.
Soy fuerte.
Cuando mi ex me engaño fue la gota que derramo todo y el momento en que me di cuenta de que nadie vale lo suficiente.
La familia siempre será la que más te joda, la que te juzgue.
Siempre he tenido un lema por más mierda que estes por más hondo que sea el dolor soy capaz de tener el mundo en mis manos porque al final solo me necesito a mi para llegar y acabar con todo aquel que trate de destruir lo que me ha costado tener.
La muerte de mi bebe es algo que aun retumba en mi mente mi corazón arde, pero de que me sirve llorar cuando eso no calma el dolor.
Sumerjo mis pies en el agua observo mi reflejo el dolor es evidente y por más que trate de sonreír eso sigue ahí.
La segunda caja de chocolates está a la mitad-sonrió-tendré bebes con cara de bombones las náuseas han empezado esta mañana y los chocolates es lo único que mi estomago no devuelve.
Me concentro en el reflejo de luz en el agua unas manos se posan en mi vientre no tan plano atrayéndome y apoyando mi espalda en un duro y formidable pecho recuesto mi cabeza dejando sentir la paz que me trasmite estar entre sus brazos.
-Debes dejar de comer tanto chocolates-los dedos de Alessandro dejan círculos por mi vientre.
sonrió colocando mis manos sobre las suyas dejándolas junto en la pequeña curva que mi vientre ha crecido en los últimos días.
-Bueno a tus hijos es lo único que les gusta, así que diles a ellos y no a mí.
-Esos pequeños-habla dejando besos por mi cuello.
Suspiro.
-Solo los complazco.
-No se llama manipulación.
-Que-volteo dejando mi rostro muy cerca del suyo-estás loco son bebes ni siquiera saben que es eso-deja un beso en mis labios-son antojos-deja otro beso-de tu mujer que está embarazada de tus hijos idiota-deja dos besos más-deja de besarme estoy enojada-toma mi rostro repartiendo más besos por todo mi rostro.
-Me gusto como dijiste eso-me besa.
-Vaya sube tu ego querido esposo.
-Si lo hace señora Rinaldi.
Y ahí lo veo luego de tanta soledad él está llenando cada lugar vacío que hay en mi demostrándome que muchas veces en donde menos lo esperamos es el lugar seguro para ti y en él lo encontré mi familia y por primera vez siento una felicidad que me completa creyendo que mi corazón roto es capaz de sanar y seguir y demostrar todo lo que tengo.
-Me alegra tener Alessandro.
Recuesto nuevamente mi cabeza en su pecho mientras el mantiene sus manos en mi vientre trasmitiendo calor observamos la luna en un silencio tan conforme.
-Me alegro de tener tu amor Antonella.
(…)
Enjabono mis cabello el agua corre limpiando los restos, las náuseas cada momento aumentan lo incomodó que fue intentar cenar con la familia de Alessandro y la arcada al ver el pavo fue imposible de controlarla no logre llegar al baño y termine manchando todo mi vestido.
Luego de quitar todo de mi cuerpo tomo una pijama de ceda coloco el pantalón y el top dejando mi vientre expuesto he intento no observa mi cuerpo frente a un espejo las marcas aún siguen evidente y el solo hecho de hacerlo me trae recuerdos que me llegan a atormentar.
Una lagrima se desliza por mi mentón mi reflejo muestra cada golpe abuso tanto físico como psicológico y seré capaz de levantarme-sonrió-lo soy esto no podrá conmigo tomo la bata para terminar de salir de la habitación camino por los pasillo dirigiéndome a la sala escucho las risas de todos el señor tomas con una copa de vino, a su lado un Alessandro jugando al ajedrez con Alex y al otro extremo mi hermano llego hace unas horas me llena de felicidad tener a alguien mi abuelo hablo para saber mi estado prometió venir pero por su edad es algo que no permitiría que pasara me acerca captando la mirada de todos tomo asiento en el sofá frente a mi suegro y Alessandro y bueno también Alex observo la caja de bombones que reposa en la mesa mi esposo me prohibió comer uno más durante el día pero con solo verlos babeo juro que las mariposas dentro de mi estomago vuelan al sentir su olor.
-No-la voz de Alessandro me saca de mi enamoramiento con los bombones frunzo mi ceño intentando saber porque él no-Cero chocolate Antonella-abro los ojos intento negar que no miraba eso-mentirme se te da fatal señora-hago mala cara.
Cruzo mis brazos molesta ¿quién le impide antojos a una mujer embaraza y con dos bebes?
-Vaya alguien al fin te puso la correa hermanita-habla por primera vez mi hermano al cual fulminó al verlo-Dios lo que te espera Alessandro, suele ser insoportable pero ahora embaraza y con las hormonas volando-niega-te deseo que dios te acompañe.
-Oye cállate.
-Pero si mi dulce es un amor.
-No le digas dulce a mi esposa alexander ranchs
- ¿Ranchs? -pregunto-como el aderezo-suelto a reírme que apellido más extraño.
-No dulce...-no termina ya que Alessandro le deja ir una pieza del ajedrez en la cabeza.
- ¿No? pues meno mal eso es extraño-niego riendo.
-Ustedes dos se comportan como niños-reprime tomas.
-Tu calla anciano.
-Te exijo que no me digas anciano insolente, soy tu padre-dice fingiendo enojo-anciano-susurra-Alessandro tiene una sonrisita en su rostro lo veo y niego el rápidamente borra la sonrisita.
-Tomas eres el anciano más joven que conozco.
-Dios no estoy anciano, soy como el vino entre más viejo más bueno.
Todos reímos.
Y entre chiste y recuerdos paso la noche la primera en la que soy escuchada y la primera en la que veo que tengo una familia la cual en verdad me quiere en ella.
Y si seré capaz de currar el dolor de un corazón que esta sanando.
Luego de un rato subo a la recamara espero que Alessandro salga de la ducha acomodo mi cabeza en las almohadas unos minutos después escucho abrirse la puerta del baño un Alessandro en un ajustado bóxer sale frotando la toalla por su cabello.
-Te gusta la vista-sonríe con arrogancia.
-Si la sinceridad es algo importante porque mentir.
sonríe caminado y acostándose a mi lado coloca su cabeza en mi vientre dejándola con cuidado meto mis dedos por las hebras largas de su cabello hago masajes mientras el deja besos por mi barriga susurrando.
-No sé si esta diminutas barriga es por tanto chocolate o porque mi bebes crecen-una carcajada sale de mí.
-Eres tonto-el deja un beso en mi cuello.
-Un tonto que te ama.
Se acomoda atrayéndome a mi espalda a su pecho mientras coloca una mano en mi vientre y la otra la deja en unos de mis pechos masajeándolo no sé cuánto tiempo paso solo siento un beso en mi cabeza.
Tanta paz y normalidad con el tiempo solo pasaría la factura del verdadero dolor e infierno que se venía.