CAPITULO XV

2528 Palabras
ALESSANDRO RINALDI II ROSSO E PIACERE, MIA MOGLIE E PIACERE. EL ROJO ES PLACER, MI MUJER ES PLACER… Los papeles están regados por todo el escritorio de la oficina llevo más de una semana fuera de todo lo que sea trabajo mi tiempo en coma, fue un periodo en el cual todo a mi alrededor quedo en manos de alguien más y odio que otros realicen mi trabajo los negocios siempre serán algo que me satisfacen, un toque a la puerta me hace levantar mi vista de los documentos mi secretaria entra cargando una taza en su mano derecha y en la otra porta un portafolio, la ojeo su camisa se adhiere a sus pechos dejándome ver la línea de ellos cuando deja la taza de café frente mío en tiempos atrás ese arrebato lo hubiera tomado de una manera diferente follándomela en mi escritorio pero ahora-sacudo la cabeza-tengo una esposa que me espera en casa con mis bebes en su vientre engañarla esta más lejos que cualquier cosa. Tomo la carpeta leyendo los informes de cuenta de los último mes. Antonella ha insistido en volver a su puesto, pero aún no está completamente sana y no quiero que salga de casa porque solo la idea de volver… No es algo que me mataría. Se que el encierro no es algo bueno y no la tendré así pero el tiempo y la paciencia es algo que se premia la quiero fuerte y sana sé que a pesar de que no demuestre nada no está bien la he escuchado llorar en la ducha y me duele, pero si esa es su manera de sanar no soy quién para detenerla porque ella misma sabe cómo salir, y siempre estaré ahí para ella. Observo el reloj en mi mano faltan dos horas. Tomo el teléfono. -Todo listo-pregunto al otro lado de la línea, es la hora que todos conozcan al verdadero Alessandro y lo que es capaz de hacer cuando le quitan algo suyo. La llamada es breve, tomo mi saco y las llaves del auto al salir de mi oficina le informo a la asistente que cancele todo lo que hay para el resto del día, subo al elevador. Dos horas largas de viaje dejando salir a las afuera de Londres en cada vuelta solo se observan arboles la ciudad y las personas están alejadas de todo, a lo lejos observo la pequeñas bodegas la vista que brinda es terrorífica, estaciono el auto debajo de un árbol el arma reposa en la parte trasera de mi pantalón. Camino en la pequeña guía que hay Alex sale en busca de mi nos adentramos a lo oscuro del lugar no hay luz. El olor a hierro me recibe mis pasos son cruciales a mi lado Alex con su mirada en la Tablet. A los lejos observó la silueta de Dylan los susurros son más claros mientras me acerco a ellos el nota mi presencia y que se voltea ofreciéndome esa sonrisa pícara que lo describe como el maldito sádico que es. En una silla reposa el cuerpo de Mijaíl, la frialdad de su mirada es evidente el temor y odio. -Me alegra verte-poso mi mano en uno de sus hombros, lo siento tensarse-sonrió-que hermano no te alegra verme, ya se te acabó la valentía. -La rata y la serpiente oh, pero quien es quien-habla Dylan pasean en círculos por Mijaíl mientras porta un cuchillo en sus manos. Lo observo conozco su mente y su manera de vengarse es tan cruel que Mijaíl no sabe lo que le espera. Alex camina hasta posarse junto a mi dirige su mirada a Dylan que se acerca a Mijaíl de manera pasiva. Dylan hunde la punta en su mano dejándola atrapada entre la silla un jadeo escapa. La sangre escurre a lo largo de la longitud de las patas de la silla oxidada los hombres de Dylan se mueven observando a fuera del lugar a pesar de estar lejos de donde podamos ser vistos sabemos que Mijaíl no está solo, nunca trabaja solo es un maldito paracito que venga las peleas de otros una lástima que sea mi hermano tiene potencial para hacer crecer el imperio, pero la inteligencia si no. -Sabes te tengo una sorpresa hermano-clavo mi vista en Alex-tráela-este asiente alejándose la mirada Dylan se posa en unos de sus hombres dándole acceso a Alex a la sorpresa que le tengo preparada no me ando con juegos y muchos saben del poder que puedo llegar a tener, desde hace un año deje mi vida para comenzar una nueva siempre soñé con una familia la persona correcta nunca llegaba hasta que ella apareció. Alex regresa con una niña en mano la pequeña Lily hace unos días antonella hablo de ciertas cosas y la menciono la busqué y la encontré la hija de Mijaíl mi sobrina. Mi hijo por la de ella. Simple. Me da remordimiento no. -La dulce Lily, muy linda hermano. -No la toques no tiene la culpa de nada. -No claro. Así como mi mujer e hijo no tenían nada que ver es esto Mijaíl ella ni siquiera sabía quién era su familia o la mía porque todos la queríamos lejos de la mierda que este mundo de la mafia, es muy dulce como para podrirse de la mierda, pero no te tenías que cobrar tus errores con otros, en este mundo se piensa, se investiga, se observa, tienes paciencia estudias las debilidades del enemigo y luego atacas porque la mente es el motor para acabar no el odio-tomo uno de los cuchillos de la mesa-ese el error para que tu imperio se destruya, ese fue tu error que en odio te nubla hasta acerté un maldito ser inservible. Tomo la hoja colocándola cerca de la garganta de la niña la cual tiembla bajo mi tacto sus ojos lloros mientras las lágrimas se derraman por su piel pálida tomo sus cabello entre mis manos. -Nunca juegues con el diablo Mijaíl nunca invoques, nunca empieces un juego el cual no serás capaz de ganar. Sabes que no perdono mi menos que alguien le ponga las manos a mi mujer-sonrió-irónico no cuanto fingiste que tu amada mujer murió y abracadabra que ¿el mago las revivió? Te he vigilado por años no creas que me haya retirado me detuvo para seguir en el mundo dar apariencias es mi especialidad, el FBI la CIA organizaciones que trabajan para mi Londres en mi ciudad y la manejo a mi antojo sé que no trabajas solo. Me acerco hasta posarme a centímetros de él es mejor que tenga la vista más de cerca acerco el pequeño cuerpo dejándolo frente mío, coloco mis manos a mi espalda. La mejor manera de acabar a tu enemigo es jugar con su mente porque no seré yo quien lo mate será, el su verdugo hasta que la miseria lo atrape y acabe. -Hora del juego hermano. -Para, Alessandro. -Para ti soy el diablo-tomo la Tablet que Alex me brinda-A ver empecemos por la ruleta rusa uno muy conocido-la mirada que me brinda es de terror. -Tres tiros-pongo el arma una 44 magnum-Tiene dos balas cuando la ruleta gire te dirá si disparas o Dylan te apuñala, apuntale-señalo a la niña frente a el-todo de penderá de tu suerte. Jugar amo jugar con el miedo de otros. Presiono el botón que inicia la ruleta la imagen se refleja en la pared la ruleta gira la sonrisa de Dylan es satisfactoria porque sé que disfruta el sufrimiento. Unos segundo. Hasta que se detiene mostrándonos la repuesta apuñalo Dylan se acerca tomando de nuevo el cuchillo hasta sacarlo de la piel, se mueve de un lado a otro hasta clavarlo en la parte derecha de su muslo haciéndolo sangrar la sangre salpica parte del vestuario blanco de Dylan lo que hace que este se queje. -Dios, más de cincuenta mil dólares arruinados con la sangre de esta mierda. Ignoro moviendo de nuevo la ruleta esta se detiene dándonos tiro. Los ojos de Mijaíl se enfocan en mí. -Por favor déjala ir. -Dispara. -No puedo. - ¿No? -el niega-vaya, pero violar a mi esposa si pudiste. El niega con lágrimas rodando por sus mejías. patético. El miedo y la angustia en su rostro es tan eufórico de ver en lo largo de mi vida aprendí como manipular a una personas hasta llevarla a su misma miseria y es lo que quiero que vea morir a su hija quiero el éxtasis de sentir la sangre correr por mis manos de verlo caer. Dejo el aparato aun lado observo la arma entre mis manos paseo la punta entre mis dedos haciendo un pequeño corte que causa un leve sangrado la punta es filuda que con un pequeño rose puede crear la abertura perfecta camino lejos de la niña mientras camino en círculos Alex esta al teléfono mientras Dylan está de pie intentado quitar la sangre de su traje. Me acerco decidido a terminar con esto, tomó del cuello a la pequeña acortando la distancias hasta que roso su cuello y de un tirón entierro en cuchillo desgarrando sus cuerdas bocales, la tibia sangre se cuela por mis manos, el rojo cubre la madera del lugar formando un lago no me basta con eso. Suelto el cuchillo y coloco mis dos manos agarrando la cabeza de la niña como balón lo retuerzo haciéndolo, sacado del cuerpo de la pequeña el cuerpo cae causando un golpe el grito de Mijaíl es desgarrador el dolor es evidente. -Eres un hijo de puta. Sonrió. -Lo diré una vez más hermano, nunca te atrevas a tocar algo que es mío porque entonces soy capaz de bajar y venir con el mismo diablo. Me aleje de esto por algo, pero ya veo que les encanta despertar a mi peor versión jueguen con el diablo Mijaíl nunca empiecen un juego el cual jamás ganaras porque yo no pierdo. -Pagaras todo el vendrá por ti. -ella-aclaro- sé que está viva, pero tranquilo que también iré por ella. la mano de Alex posándose en mi hombro me hace voltear. Camino alejándome un poco de Mijaíl. - ¿Qué pasa? -Es antonella pregunta por ti-habla mostrándome el teléfono lo tomo observo a Dylan pidiéndole que le calle la boca a Mijaíl no quiero que Antonella se entere de esto. -Bellezza. -Amor, porque no respondes el teléfono. -Lo siento no tiene pila-ella suspira- ¿Sucede algo en casa? ¿estas bien? ¿están bien todos? -Hablo lo último refiriéndome a mis bebes. -Oh, si cielo solo quería saber si vendrías temprano, recuerda que hoy es la gala. -Si tranquila, solo estoy con los chicos-observo mis manos que están llenas de sangre-salimos por unos tragos. -Límpiate-volteo Alex me ofrece un pañuelo. -Todo bien. -Si bellezza solo me he llenado de salsa. -Oh bien, amor te dejo tu padre quiere hacer un pastel. -Antonella, que dije del chocolate. - ¿Que? son antojos no me puedes decir que no amor. -Bien, solo porque estoy de buen humor cuídate llego en un rato. -Aja, Te amo. -Te amo. Corto la llamada limpiando todo, camino entregándole el teléfono Alex, pero la sonrisa de su rostro me detiene. - ¿Qué? -Salsa-sonrió-eres un maldito maniático. Recojo el cuchillo ensangrentado y me acercó a Mijaíl clavo la punta en la parte interna de su muslo. profundizo hasta que la sangre brota junto en la arteria femoral dándole una muerte lenta y dolorosa. -Rómpele uno de sus fémures-ordeno a uno de los hombre me observa-hazlo sufrir y graba todo, me lo vere mientras ceno. El hombre asiente. -Luego te lo llevas y se los das a mi león-grita Dylan. Tomo mi saco de la mesa dirigiéndome a la salida observo el reloj a un no están tarde como pensé. (…) Las dos horas de viaje se me hacen eterna el tráfico en Londres con la lluvia es un dolor de cabeza. La mansión de mi padre es enorme la seguridad esta, duplicada para la tranquilidad de todos, llego al filo de la entrada el casero se asoma bajo el vidrio para que me observe al verme asiente dándome acceso el camino para llegar a la mansión es corto los hombres de n***o se mueven por todo el patio del frente arriba hay cacetas en las cuales se encuentras más hombre para ser específicos francotiradores, los drones se elevan mejor visibilidad de quien se encuentre cerca del lugar. Bajo del coche adentrándome a la puerta de la casa saco las llaves de mi bolsillo me adentro en busca de mi esposa, pero el volumen alto de la música me detiene It’s raining men se escucha por toda la sala busco de donde proviene tan estacándolo. Algo que jamás imagine era ver a mi padre bailar mientras canta con un cuchara, Antonella cubierta de harina saltando por toda la cocina, mi padre se mueve haciendo señas que toca una guitarra una mezcla oscura y bolsa llenas de colores reposan en la isla de la cocina. La música cambia haciendo que ambos bailen diferentes Antonella toma el batidor el que usa de micrófono mientras canta. What I Want, You’ ve got. And it might be hard to habdle. Well, like a flame that burns the candle. The candle feeds the flame, yeah, yeah. What I got full stock of thoughts and dreams that scatter. When you pull them all together? And how? I can’t explain, oh yeah. Well, well, you. (Ooh, Ooh, Ooh,) You make my dreams come true, you (Ooh, you, you, Ooh, you) Dios esta gente está loca. -Vaya, a que se debe tanta alegría familia-hablo guardando la risa Antonella salta en su lugar llevándose la mano a su pecho, mi padre me regala una mala mirada. -Maldición Alessandro, Me sacaras el corazón del susto. Sonrió acercándome mientras dejo un beso en su frente. -Y tu viejo desde cuanto cantas-mi padre me señala con la cuchara regalándome una mirada de molestia. -Maldición Rinaldi deja de decirme viejo niño insolente. -Como quieras viejo-ignoro sus berrinches- que hacen porque saltaban como cabra por la cocina. -Me acabas de decir cabra-asiento-eso es ofensivo Alessandro. -Que prefieres bambi. -Dios eres irritable-niega mientras mezcla algo en un recipiente-hacíamos un pastel de chocolate y algunas galletas, cup cakes, y pan de grano-enarco una ceja-que son antojos tengo que alimentarme por tres si te das cuenta esposo. -Es mucho Bellezza-ella niega metiendo una cucharada de la mezcla en mi boca. -Esta rico-asiento-vez tú también comerás de esto-niego-lo harás porque yo lo digo, si le haces caso a tu esposa embarazada tendrás un matrimonio feliz. Suelto una carcajada mientras observo como vierte la mezcla en diferentes porciones esta tan concentrada en todo que no se percata del brillo en su mirada y la sonrisa que tira de sus labios. La sensación de paz en mi pecho verla sonreír y verla ser ella es todo lo que quiero en la vida llegar a casa y tenerla feliz junto a mis hijos sin temor del mañana es por eso por lo que limpiare su camino porque se merece todo lo bueno que la vida tiene. Por qué es mi mujer mi placer, porque ella es placer.
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