ANTONELLA RINALDI
UN BALLO, UN BACIO, UNA CUCINA A DEL SESSO
UN BAILE, UN BESO, UNA COCINA Y SEXO…
CONTENIDO +18
Coloco la mezcla en los recipientes para el pastel y la otras para mi cup cakes amo hornear en casa mis padre es algo lo cual nunca les gusto ya que decían que una verdadera mujer solo debe atender en el ámbito s****l satisfacer esa necesidad para lo otro existen las sirvientas mujeres que no saben cómo tener un hombre y deben ir a servirles a familias ricas y poderosas es algo estúpido de solo pensarlo.
Muchas veces la vida es injusta.
Coloco el temporizador, subo a la habitación la gala de socios es el día de ahora y como presidente de publicidad tengo que estar presente Alessandro no estuvo feliz con la idea, pero el encierro es algo que me está agobiando observo el reloj que eta en la punta de las escalera.
Dos horas.
Quito la pijama adentrando mi cuerpo desnudo a la ducha el agua esta fría el estrés me mata así que sentir lo helado hace que todo se relaje paso la esponja por mi cuerpo el pequeño bulto en mi vientre ha crecido no están notable, pero si te acercas y lo detallas de nota la diferencia en ello media hora después de un baño largo tomo el vestido que usare es un poco ajustado los diamantes rojo incrustados desde mi cadera hasta la esquina de mi otro pecho le dan un tono más delicado al vestido de una esquina cae una especie de capas dejando mi pierna izquierda expuesta por el corte mi pequeña cintura se amolda a la silueta del vestido, coloco el labial rojo terminado todo mi pelo está recogido en una pequeña cola dejando algunos mechones fuera de ella las cicatrices son menos notables solo se visualizan pequeñas manchan con relieves.
Llego nuevamente a la cocina mis postres están listos Alessandro no ha bajado por lo que saco todo para decorarlos coloco un delantal para ensuciar mi ropa esparzo la cobertura de chocolate por todos los panes agrego frutos rojos.
-Belleza, te ensuciaras-doy un respingo al escuchar la voz de Alessandro a mis espaldas dejo la cuchara sobre el mesón dándome la vuelta para observar a mi esposo en un traje esmeralda.
Maldición es mucho para una mujer hormonal y embarazada.
Su barba esta recortada en su mano derecha lleva un reloj dándole un aspecto serio y elegante.
Sonrió.
-Te vez muy bien cielo.
-Tu estas demasiado para este mundo-quito mi delantal para que vea completamente el vestido-que tienes con eso-señala el escote-de dejar tus tetas a mi disposición, dejas mucho acceso para estas manos.
-Me gusta jugar con fuego cielo-me acerco dejando un beso sobre sus labios-debemos irnos-sigo dejando besos.
-Antes tengo un regalo-enarco una ceja mientras en lleva su mano al bolsillo interno de su saco observo como rebusca hasta colocar una caja en frente de mi-ábrela-tomo la caja entre mis manos mientras desquito el lazo que la adorna encontrándome con una garantía de diamantes blancos de una sobre sale otra la cual en medio cae como dos gotas de agua alargándola-espero y te guste-levanto mi vista de la pieza y sonrió como no me va a gustar si es linda sencilla.
-Es hermosa amor, Gracias-me doy vuelta para que me la coloco talvez sea mucho ya que el vestido tiene diamantes, pero nuca, es más.
Siento sus dedos pasearse por mi cuello hasta que coloca la garantía en mi siento el pesor de ella sobre mí y un beso de Alessandro.
- ¿Como me veo?
-Como una Reina, Mi Reina.
(…)
El carro se parquea frente a un edificio el cual está repleto de periodistas el chofer sale abriendo la puesta por la cual sale Alessandro mis manos tiemblan de nervios sé que todos saben y no quiero la lastima o las preguntas de todos cierro los ojos recostando la cabeza en el asiento-puedo con esto- Alessandro extiende su mano la cual recibo ayudándome a salir de coche su mano se posa en mi cintura ayudándome a caminar a la alfombra del lugar las cámaras captan nuestra llegada.
Caminamos hasta que los flashes son disparados sin control la mano de Alessandro no suelta mi cintura sonrió-apariencia Antonella somos buena en eso-observo a mi esposo que sonríe y saluda con la mano libre este capta mi mirada ya que fija sus ojos en los míos una que me trasmite tranquilidad me sonríe y deja un casto beso sobre mis labios.
Al entrar al edificio las miradas que todos me brindan son incomodas ignoro no puede importarme la opción de otros más que la mía, nadie sabe lo que viví, solo creen, pero la verdad es algo que jure llevarme hasta la tumba si es necesario porque si hablo siento que sería mi fin porque decir la verdad en voz alta duele que pensarla.
A lo lejos visualizo a Alex junto a Dylan los cuales charlan Alex saluda por el otro lado Alessandro solo asiente mientras nos encaminamos a ellos.
-Pero mírate dulce, estas preciosaaaaaa-enumera lo último muchas veces ganándose un bufido de mi esposo y una sonrisa de mí.
-Tu estas muy guapo-observo su traje color vino realmente le queda bien-Dylan-saludo en solo asiente brindándome una sonrisa su traje blanco los hace ver las serio de lo normal-tienes una mancha roja-señalo una esquina de su traje.
- ¡Ah! Si es salsa-asiento mientras Alex sonríe y Alessandro lo maldice con la mirada.
-Deja la mara cara-tomo su rostro dejando un beso sobre sus labios-juntos-señaló a los tres hombres que me observan-actúan muy extraños.
-Qué, pero si somo unos ángeles, dulce.
-Deja de llamar dulce a mi esposa Alexander.
-Que tal el embarazo ¡DULCE! -sonrió por lo último Alessandro hace mala cara tomando una copa de champaña.
-Con muchos antojos, hoy hornee mucho pasteles de chocolate-de solo pensarlos se me hace agua la boca-y cup cakes.
-Vaya mis sobrinos saldrán negros.
- ¡ALEX! -lo reprende Alessandro yo suelto una carcajada ¿negros? Eso podría pasar dios no ese es imposible.
-Eres un irrespetuoso-habla Dylan mientras limpia la mancha.
-Pues tenía pensado compartir mis pasteles con ustedes, pero creo que no lo hare.
-Que claro mañana es sábado no tenemos planes, llegaremos al desayuno. Cierto Dylan-el misionado solo asiente.
-Bien me alegra tener compañía, tomas no estará así que solo seriamos Alessandro y yo, pero entre más mejor.
Alessandro me hala hasta dejar su rostro por mi cuello mientras reparte besos en él.
-Sabes que podríamos hacer si les dices que no lleguen-niego-podría hacerte mía en cada espacio de la casa, comerte hasta saciarme de ti, imagínate tenerme dentro de ti lo placentero y delirante que es tu montándome mientras escucho tus gemidos sabiendo quien los provoca-susurra siento mis bragas mojarse como puede hablarle así a una mujer que se la pasa caliente cada nada.
-No puedes hablar de mañana, cuando puede pasar esta noche cielo-este sonríe clavando sus ojos en los míos.
-Bien lo que mi esposa desee.
-Tanta dulzura me asquea-Dylan niega y Alex sonríe.
Luego de saludar a muchas personas totalmente descocidas nos dirigen a una sala la cual está llena de mesas en filas largas en ella hay velas y cubiertas y las flores negras que elección.
Alessandro saca la silla para que tome asiento lo cual hago Dylan de posa enfrenté mío y Alex a un lado de mi parecen mis guardaespaldas.
No sé cuánto tiempo pasa la música sigue sonando algunas parejas bailan y yo pues disfruto de un helado de echo es el tercero no pude evitarlo cuando lo probé corrí por el de Alex y Alessandro, Dylan tomo una enorme cucharada y se lo comió fue cruel de verdad.
-Hola-una voz me hace salir de mis pensamientos.
-hola.
-Perdón por la interrupción soy Alessia Smith de Wright Industries Inc.
-Oh tranquila un gusto Antonella Rinaldi, un gusto-extiendo mi mano en forma de saludo, pero me sorprende al ver que ella elije abrazarme lo cual no rechazo.
-Lamento lo del señor Wright.
-Gracias a sido duro, espero que siempre podamos llevar los negocios soy la nueva vicepresidenta,
-Vaya eso es grandioso, mientras el trabajo siga bien mi esposo y yo estaremos felices.
-podríamos reunirnos para trabajar en el proyecto vigente.
-Si, lo había olvidado puedes pasar por mi casa para revisar los bocetos.
-Si claro solo envíame la dirección-abre su cartera tendiéndome un tarjeta con su número.
-Perfecto, un gusto Señora Rinaldi.
Asiento en forma de saludo.
Intento retomar mi puesto el helado esta derretido antes de llegar a él siento unas manos posarse en mi vientre la calidez que me brinda me reconforta de un momento a otro estoy de frente a aquel hombre que es mi mundo el cual me brinda una sonrisa nos adentramos a la pista en con sus brazos por mi cintura la música es lenta algunas parejas bailan al lado de nosotros.
-Como están mis bebes-su mano derecha deja círculos sobre mi estómago.
-Nuestro bebes crecen cielo-coloco mis manos sobre su cuello llevando mis dedos a su cabello.
-Cada día es más notable, y cada día estas más bella, Bellezza.
-Y yo cada día te amo más.
-No crees que es hora de ir a casa.
-Oh si muero de hambre.
-No…Dios que hare contigo.
Suelto una carcajada halo de su mano en busca de mis cartera una vez todo nos despedimos de los chicos lo cuales-informan llegaran en la madrugada ya que tienen un noche de sexo-vaya muchas información.
(…)
Son más de las nueves cuando llegamos a casa en el tiempo que llevo acá nunca me percate que la seguridad es muy extrema hombre se mueven de un lado a otro.
Al bajar del auto Alessandro abre la puerta no termino de llegar cuando empiezo a quitarme los zapatos mis pies están rojos e hinchados.
- ¿Que?
-Ve a cambiarte te hare algo de comer-salto feliz tomándole el rostro dándole besos en todo el.
Subo a la plantan desquito el vestido siento que vuelvo a respirar me quedo en ropa interior solo coloco una bata de ceda, bajo en busca de Alessandro.
La música suena por toda la casa, me adentro hasta llegar a la cocina visualizo el cuerpo de Alessandro. El cual está hundido en la tarea de picar algún vegetal en la tabla para mi sorpresa solamente se encuentra en bóxer
No es bueno para mis hormonas.
Me acerco cautelosamente hasta posar mi pecho junto a su espalda extiendo mis manos sobre su formidable cuerpo -maldición es Perfecto-
Dejo besos sobre su espalda mientras mi manos se cuelas en la tela tal acto lo hace dejar de picar mis besos siguen incitándolo
Lo necesito.
De un momento se da vuelta colocando sus manos en mis glúteos mientras me besa de una manera lasciva tomando mi labios entre los suyos los lame y muerde los besos de Alessandro son afrodisiacos que te nublan todo tipo de coherencia que pueda a ver es como si fuera la llave para transportar mi cerebro a otra galaxia el beso toma cada parte de nuestra boca, tomo su labio inferior entre los mis diente estirándolo mientras lo chupó.
Sonríe
Baja sus besos por mi cuello toma mi piernas y la sube hasta ponerla arriba de la encimera tomando unos de mis glúteos masajeándolo su mano derecha se coloca pobre mi hombro acercándome a él mientras reparte besos y mordidas-las cuales quedarán marcas-flexiono mi cabeza dándole más acceso a recibir sus besos bajo mi pie de la encimera colocándome de frente mientras el deja mi cuello y toma mis pechos entre sus manos dándole caricias sobre la tela de encaje que cubre mis pechos coloco mis manos sobre sus entrepiernas masajeando lo que tanto anhelo que entre en mi besos y lamidas son lo que recibo por todo mi cuello y pecho los besos no paran su lengua juega con la mía dándome una sensación de excitación que se recorre por todo mi cuerpo.
Dejo un último beso sobre sus labios.
Jadeo.
Mis manos se bajan por su abdomen mientras me flexiono un poco hacia atrás dejando besos desde su cuello hasta su abdomen marcado lamo, lo siento tensarse lo observó desde abajo sus ojos no tiene ese azul electrónico que amo si no que están casi negros sus pupilas están dilatadas mostrándome lo excitado que está.
Bajo hasta dejar besos sobre su v***a la cual me recibe con una erección la tela lo cubre, beso cada parte sobre la tela la vista de Alessandro está fija en cada movimiento que hago sus jadeos son el coro para seguir coloco mi mano a cada lado del el elástico bajándolo lentamente dejándome ver su pene completamente crecido y brillante lo tomó entre mis manos dejando besos sobre la punta de su glande.
Un jadeo sale de su boca.
Lo torturo lamiendo y adentrando la punta a mi boca bajo las lamidas desde abajo hacia arriba coloco mi mano en la parte baja de su fallo mientras saco mi lengua y brotó la punta lado a lado.
Mi boca se adentra enterrándome en ella mientras con mi mano la deslizo arriba y bajo mi otra mano masajean sus testículos y succiona como si fuera una maldita paleta la saboreo.
La mano de Alessandro se coloca en mi cabello haciendo un puño con su mano empieza a moverse haciéndome tomar su v***a complementé dando los movimientos para su placer entra y sale sin compasión la arcada me toma, pero no lo detiene en seguir hasta que se cansa y suelta mi cabello colocando sus manos sobre la encimera echando su cabeza atrás.
De un momento se agacha tomándome de la cintura me coloca a espalda de pie mis pechos tocan lo helado de la encimera sus manos masajean mis espalda mientras lo siento agacharse hasta llegar a tocar mi clítoris inflamada sobre la bragas sus dedos hacen suaves caricias.
Jadeo al sentir la fricción que da en cada palmada sus dedos entran penetrándome de una manera lenta y tortuosa.
Alessandro aprovecha para plantar besos sobre mi espalda mientras su mano sigue penetrándome con su mano libre desciende hasta quitar la tela del escote y hundir su mano entre mis tetas, dándole un pequeño pellizco lo que hizo que me presionara más sobre su mano.
- ¿Toda esa humedad solo por tenerme entre tu boca Bellezza? -dos de sus dedos se mueven tocando mi parte sensible mandando sensaciones por todo mi cuerpo beso nuevamente mi espalda hasta llegar a la curva de mis cuello dejando un beso baja hasta dejar un mordisco sin que llegara a doler en una de mis nalgas nuestra respiración para este momento es demasiado errática.
Sus dedos siguen jugando las contracciones de mis paredes me sobrellevan, pero necesitó más.
-Por favor-ruego-quiero tu…
Grito al sentir como aplano su contacto contra mi clítoris, jugo con cada parte de mi dejando lamidas largas en cada longitud mi humedad es mas en cada beso que deja. Tira de mi clítoris haciéndome gemir más.
Sus lengua juega de una manera que me hace enloquecer intento elevar mi cabeza para verlo, pero la posición como se me dificulta, todo lo que veo es su cabello y sus manos abriendo camino entre mi trasero.
Mis mejías están calientes y rojas lo sentía. Todo era demasiado intenso. Su lengua empezó a follarme chupaba adentrando cada vez más su lengua tocando partes inexplicables la sensación eran la maldita maravilla.
Sentí mi cuerpo desvanecer mis pies por un momento se debilitaron, pero Alessandro impulso mi cuerpo dándome la vuelta quedando los dos de frente sus labios brillaban con toda mi excitación cayendo por la comisura de sus labios.
Maldición esto es excitante.
Coloca sus mano sobre mi cintura impulsándome a ser sentada arriba de la encimera intento reprochar mi intimidad palpita de necesidad pero nunca llego ya que vuelve a atacar pero esta vez teniendo un mayor acceso toda una de mis piernas y la coloca cobre su hombros, tiro mi cabeza atrás-En verdad sabe usar su boca-hace una forma extraña en la que mi clítoris queda succionada mientras su lengua deja vibraciones en el punto exacto haciéndome ver las malditas estrellas-si esto es estupendo-de mis labios solo salen gemidos.
-Alessandro. Voy a…
Mis palabras quedan al aire cuando siento sus dedos nuevamente dentro mío los sacas de una manera tan rápida que me hace son tenerme de la encimera encajando mis dedos sobre esta estoy a punto de llegar cuando siento el vacío abro mis ojos en solo llego a ver como se chupa los dedos iba a quejarme, pero de un momento sentí como su pene se encontraba dentro en mi interior mi grito fue tan fuerte que estoy segura de que todos fuera de la casa llegaron a escuchar. Su mano derecha me rodeo el cuello sus gruñidos hacían melodía con los míos y era la melodía más benditamente perfecta. Penetra de una manera tan deliciosa, tan insistente, amenazando lograr partirme en cada estocada que recibía cada una era más rápida su mirada fija en la mía sentí como mis paredes se empezaban a contraer induciendo el orgasmo de ambos lo cual lo hizo acelerar uno, dos, y tres penetraciones termino por romperme.
Mi grito retumbo por toda la cocina, una lagrima salió de mi al sentir el orgasmo arrasar los espasmos en mi cuerpo me sacudían, unos segundo después sentí como semen era vaciado en mí. Contraje mis paredes vaginales terminando de llevarlo a la locura lo que lo hizo gruñir y maldecir. Dejo caer su cabeza entre mis pechos luego de correrse aun dentro de mí, el orgasmos a un recorría por mi cuerpo me sentía débil.
-Tan placentera y deliciosa como siempre-habla haciendo que su risa me erizo los bello del cuello.
-Otro raund-pregunto jugando con las hebras de su cabello.
-Las quieras, Bellezza-beso mis labios mientras me tomaba entre sus brazos el movimiento me hizo jadear ya que el aún se encontraba dentro mío.
Entre besos salimos de la cocina hasta subir a la habitación nos dejamos caer en la enorme cama la cual tenía un enorme espejo en la parte de arriba.
-La maldita, mejor vista-ronroneo mientras volvió a hacerme suya.