XXIII

3764 Palabras

Adrien —Sé mía entonces, bichito...—murmuré sin dejar de besarla. Desplacé mis manos detrás de su espalda y las deslicé hacia abajo para poder tomarla de la cintura y acercarla a mi cuerpo. Este movimiento, pareció tomarla desprevenida, aunque no le disgustó, a juzgar por el pequeño gemido que soltó al introducir mi lengua en su boca.      Sentí sus manos enterrarse en mi pelo, agarrando algunos mechones con sus dedos y acercándome más a ella de una forma posesiva que me volvió loco.    Sus movimientos eran torpes y nada fluidos, así que dejé que su lengua se moviera al ritmo de la mía con cuidado.     —Veo que alguien necesita más clases a parte de la esgrima—me reí burlón y me separé de ella para observarla divertido.     —¿M-Más clases?—preguntó atónita.—¿A qué te refieres?     —A

Grandes historias comienzan aquí

Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR