XXII

3198 Palabras

Adrien   Me removí incómodo en el sitio y maldije para mis adentros, contemplando inquieto la puerta de madera que se alzaba delante de mis ojos.    «Joder, con ésta ya van tres veces y aquí no aparece nadie»    Miré de mal humor el coche por el que se fueron. Si el coche estaba allí, significa que ellas también. Así que de una forma u otra iban a acabar abriéndome, así tuviera que hundir la pared entera.     Me llevé ambas manos al pelo y lo eché hacia atrás con nerviosismo. No dejaba de pensar una y otra vez en lo que esa vieja demente podría estar haciéndole a Marinette. Si se había atrevido a golpearla de esa forma conmigo delante, quien sabe lo que le hará estando a solas con ella.     «No, de ninguna manera iba a permitirlo»     Volví a dar un paso a delante y con más insistenc

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR