Lunes de nuevo. Era apenas las 10 de la mañana. Aun que ya no trabajaba, yo había levantado pronto de todas las formas para llevar a Julie a la escuela y salir a buscar trabajo. Lo necesitamos. Además, tuve que ir a firmar los papeles para poner la casa en venda. Mientras no la vendiera, no teníamos que sacar los muebles, pero tampoco tenía ganas que eso llegara.
Dejé varios currículum en diversos sitios. Camarera, dependienta, niñera ... Necesitaba el trabajo, daba igual de qué. Caminé por las calles hasta que se hicieron las 12, y me di por vencida. Además, buscaré ir a buscar a Julie al colegio.
A diferencia de los otros días, no estaba muy cansada. Esos días, aunque poco, había conseguido descansar un poco más, 6-7 horas seguidas, 3h más de las que dormía cuando trabajaba de noche en el bar.
Os debían estar preguntando por la salida con Pet, a la cual él había llamado cita. Fue muy divertida, Pet me hizo olvidar todo por unas cuantas horas. Me hizo sentir como una adolescente de nuevo. Me hizo reír mucho con sus tonterías, tanto que nos echaron del cine y casi lo detienen por alterar el orden público. Estaba loco.
Pero no confundamos las cosas, solo era un amigo, la relación entre nosotros era pura amistad. Pet había seguido coqueteándome esa noche, pero ya me tomé como su forma de ser. Por si a caso, le dejé claro que solo quería que fuéramos amigos, el se lo perdió súper bien. De hecho, me confesó que ya había dado por supuesto que no teníamos nada, pero que estaba perfecto para él que fuéramos amigos, y eso me alegró de sobremanera.
Yo solo tenía cabeza para una persona.
Cuando llegué a la escuela de Julie, todavía faltaban un par de minutos para que sonara el timbre así que esperé pacientemente. Cuando por fin sonó, Julie fue de las primeras en salir, aunque acompañada de una profesora. Erguí mi cuerpo preocupada. Revise la cara de Julie, pero esta estaría bien, no tenía rasguños ni rastros de llágrimas. Subía la mirada a la profesora que se acercaba con una mirada triste y supe entonces a que se aceraba. Suspiré mentalmente para prepararme.
-Hola Kara-Saludó Julie soltando la mano de su profesora y acercándose a un abrazarme.
-Hola pequeña-Me agaché para besar su cabeza-Hola-Saludé a su profesora con una sonrisa.
-Hola Kara-Me devolvió la mirada.- ¿Cómo estás?
-Mejorando-Sonreí de lado.
-Julie me ha contado hoy, lo siento mucho. -Asentí en su dirección-Se que esto se dice siempre, pero te lo digo enserio. Si necesitas algo, cualquier cosa ...- Dejó la frase en el aire.
-Muchas gracias-Agradecí sincera.
-No agradezcas. Debo irme, tengo que hablar con otros padres. Julie ha estado muy poco activa hoy, no ha querido jugar con ningún niño y apenas hablaba. Sé que es normal, pero quería que lo supieras.
-Sí, ella lo está teniendo a su manera. Pero es fuerte.-Acaricié su cabeza.-Gracias por todo-Agradecí, esta sonrió antes de darse la vuelta.
-¿Vamos? -Le pregunté. Esta asintió cogiendo mi mano y empezamos a caminar hacia la casa de mi tía. Caminamos en silencio, cada una sumida en su mundo. Me conocí mal por Julie, era muy pequeña y no sabía muy bien como estaba afrontando la situación. Veía su tristeza, sus ojos no brillaban como solían hacerlo, estaban apagados. Ya no especificó esa luz que la caracterizaba. Y eso me ponía muy triste.
-¿Qué te parece si esta tarde vamos por un helado? -Pregunté cerrando la puerta de casa. Julie me miró por unos instantes debatiéndose mentalmente hasta que finalmente dijo.
-¿De menta? -La miré frunciendo el ceño. Ella siempre lo pedía de chocolate. Luego grabe que ese era el favorito de mamá. Sonreí triste y asentí en su dirección. Eso parece ponerle feliz.
Me dirigí a la cocina para calentar la comida y cuando estaba lo que servía en dos platos. Estaba a punto de llamar a Julie, cuando el timbre. Confundida me lavé las manos que tenía las sucias de salsa y me dirigí a la puerta para ver quién era.
-Julie-Grité alarmada-Te dijo mil veces que no abras-La reñí, pero ella se encogió de hombros sin mirarme. -¿Braiden? -Pregunté confundida.
-El mismo-Dijo este con su típica sonrisa.
-¿Qué haces aquí? -Pregunté con el ceño fruncido.
-Tu hermana es una maleducada-Se agachó para susurrarle a Julie como si yo no estuviera.
-Y también muy borde-Le susurró está de vuelta. Ambos se rieron como si realmente no lo hubiera escuchado, por lo que rodé los ojos aun que sonríe por ver a Julie reír.
-Me alegro de verte-Dijo este recuperando su altura y acercándose a darme un fuerte abrazo que obviamente le devolví.
-Yo también Braiden-Suspiré antes de separarme.
-¿Cómo estás? -Preguntó mirándome esta vez con seriedad.
-Mejor-Dije sincera. Este asintió.- ¿Y ... él? -Me atreví a preguntar.
-Poco a poco lo estamos recuperando-Sonrío de lado. Eso me alegro por una parte, pero me entristeció por otra. Kian me estaba olvidando.-Por tu mirada deduzco que no le fuiste infiel.-Ni siquiera me molestan en negarlo-No se que te llevó a tomar esta decisión y no soy nadie para juzgar, pero él está con el todo este tiempo y lo ha pasado realmente mal. Y por lo que me ha dicho Lena, se que tu tampoco lo estás pasando bien. ¿De verdad crees que vale la pena haceros esto? -Preguntó serio. Bajé la mirada sin saber que decir, porque realmente no sabía la respuesta.
-Ya me está olvidando, así que supongo que sí-Murmuré por lo bajo.
-No he dicho que estaría olvidado, solo que está aprendiendo a vivir con ello-Me corrigió.
-Como sea-Quería dejar de hablar de él.
-No te echo mas la charla, eres mayor y puedes tomar tus propias decisiones. Pero piénsalo-Pidió. Asentí sin estar muy convencida. No creía que hubiera mucho que pensar.-Vino a darte esto.-Puso un sobre enfrente de mis ojos.
-¿Qué es? -Pregunté aceptándolo con el ceño fruncido.
-Invitación a nuestra boda. Lena y yo nos casamos en un mes.-Sonrió.
-Vaya-Exclama sorprendida.-Felicidades chicos, os lo merecéis-Lo abracé.
-Muchas gracias-Me devolvió el abrazo.
-Ya era hora que se lo pidieras-Bromeé. Este Rió encogiéndose de hombros.
-Lena presiente que tal vez no vengas por Kian. No solo serás invitada, serás dama de honor. Hace tiempo que lo tenía en mente, pero como pasó todo esto con Kian lo dejó estar. Pero ahora que ha vuelto a hablarlas. La harás muy feliz si vienes. Nos harás muy felices-Dijo mirándome fijamente a los ojos.
-Nariz. No es justo para Kian, Braiden-Le dije. Este asintió.
-Haznos saber tu respuesta, pero debes saber que Lena no se rendirá.-Asentí sabiendo que así sería.-Me voy que me esperan para comer. Espero verte pronto-Se despidió besando mi mejilla.
-Adiós princesa-Le dijo a Julie que siguió a mi lado mirando atentamente a Braiden.
-Adiós Braiden y gracias por venir-Agradecí. Este me guiñó el ojo antes de irse.
Boda de Lena y Braiden. Reencuentro con Kian.
-Kara tengo hambre-Dijo Julie cuando hube cerrado la puerta.
-Si, vamos a comer-Le dije.