***NARRA ABRIL*** Llegó el lunes y con ello la rutina, el día a día. Emiliano se había levantado antes que yo y estaba listo haciendo de desayunar para ambos, lo que agradecía porque no me levanté a tiempo y si no fuera por mi mejor amigo me iría sin desayunar al salón de belleza. Desayunamos en calma a pesar de todo y después Emiliano me hizo el favor de darme un aventón hasta el salón de belleza y él de ahí se fue a su trabajo. Apenas crucé la entrada del salón de belleza. Mayra una de mis compañeras me avisó que Roberta quería verme en su oficina, así que dejé mis cosas en mi estación de trabajo y me fui a ver a Roberta a su oficina. Apenas entré, me recibió con una deliciosa mimosa y un plato de fruta con queso. Yo ya había desayunado, pero de cualquier manera no le iba a despreciar

