***NARRA ABRIL*** Entré muy descolocada y algo molesta al salón de belleza, tratando de olvidar lo que acababa de suceder con el imbécil de Iñaki, tratando de poner mi mente en blanco para poder hacer mi trabajo de la mejor manera posible, así que me puse a limpiar mi estación de trabajo y a acomodar todos mis aditamentos para la cita que estaba por tener en una hora aproximadamente. Estaba muy concentrada haciendo mi aseo, que no ví cuando llegó al salón de belleza Adriana, la esposa de Iñaki. –Buenos días, ¿Abril, cierto? – Preguntó ella con normalidad. –Buenos días, señora. Sí soy Abril, a sus órdenes – Respondí en un tono seco. –No tenía pensado venir hoy, pero pasé por aquí y quisiera saber si me podrías cortar el cabello y hacer unas mechas – Quiso saber ella. –Sí señora claro.

