Narra Iñaki Ahí seguía yo, sentado con mi madre mirándome con sus ojos cargados de coraje y siendo honesto no podía culparla. Me estaba acorralando lentamente y yo era el único culpable de toda esa situación. –Estoy esperándote Iñaki y no lo pienso hacer por mucho tiempo así que, habla – Me exigió mi madre – Dime las cosas, por favor. –Madre, la persona a quién contraté se llama el oso – Respondí en voz baja – El me hizo el trabajo y te daré sus datos. Lleguen a un acuerdo con él para que mi padre y tú no salgan más perjudicados de lo que han salido ya. –Apunta los datos en esta libreta Iñaki – Me pidió mi madre. –Sí. Hice lo que me dijo y le apunté todo, lamentaba tener que exponer al oso y que decirle ese tipo de información a mi madre pero no tenía remedio alguno, no podía quedarm

