Narra Iñaki Ubaldo era más un hermano que un primo para mí, me daba mucho gusto que él me hubiera brindado su casa y su apoyo sabiendo mis penosas y vergonzosas circunstancias. –En el lugar dónde trabajo, te puedo acomodar primo –Me ofreció Ubaldo – Es un restaurante y creo que te irá bien. –No sé hacer nada primo, me tendrías que meter en el área de lavar platos o lo que sea. –Ahí te dan capacitación ya eso lo analizamos el lunes, ahora es fin de semana de cervezas, de chicas y de diversión. –Muy buena definición del fin de semana – Le dije a mi primo – Yo me anoto a ese buen plan que has armado. –Muy bien primo, date un baño y vete a poner ropa presentable para irnos. Ya sé que no trajiste equipaje así que puedes tomar algo de mi ropa. –Gracias primo ya que tenga solvencia me iré

