***NARRA IÑAKI*** Días después del pleito con mi madre, un buen día yo estaba sentado en la sala de mi casa. De pronto se abrió la puerta y llegó mi esposa, quién no venía con una muy buena cara. Ella se acercó a mí con un gesto de odio, coraje y molestia. –Buenas Iñaki – Me saludó mi esposa en un tono seco y feo. –Hola mi amor, estás muy fría parece que hablas con un desconocido y no con tu esposo – Quise hacer una pequeña broma para cambiar su estado de ánimo. –No te burles de mí Iñaki, no estoy de humor para soportarte. Además tú y yo tenemos que hablar sobre algo y te pido y te exijo que me digas la verdad. –Esto parece serio, pues tú dirás mi amor – Sonreí con cinismo – Dime lo que quieras decirme. –Estoy enterada de todo Iñaki. Con razón tenías conmigo tantas atenciones. Con ra

