Narra Iñaki Lo había logrado en contra de todo pronóstico, había logrado irme del país sin nada que me detuviera, ni que lo pudiera impedir. Me sentía libre y feliz, con ganas de hacer una vida en otro lado, de conocer nuevas personas y de olvidarme de esa mujer de Abril. Llegué a Los Ángeles a casa de uno de mis primos que era un jugador de basquetbol de la liga de Estados Unidos, esperando que no fuera a molestarle mi presencia y que fuera a recibirme con los brazos abiertos, le pedí al taxi que me dejará en su casa y cuando llegué toque su puerta esperando que se encontrara en casa. –Hola Iñaki – Dijo al abrir la puerta – No puedo creer que después de años, hayas decidido venir a visitarme, adelante. –Hola Roberto, tenía que venir. Tengo un tiempo libre en la empresa y quise viajar

