Los vi. —No hagas esto Linn, no sabes toda la verdad. —Fue lo primero que me dijo Edmund cuando les gruñí. No estaba la pelirroja, solamente él y Calum McAllen, el gigantón y novio de Elena y el que se parecía mucho a Edmund, su hermano mayor y biológico, Gavriel. Quien se veía tan sereno que me daba más rabia. “Lo vi, no pueden encubrirlo más” —Lo que viste es un futuro distorsionado, no es ella, déjame explicártelo. “Mis sospechas hacia ustedes nunca fueron en vano McAllen, hare valer eso” —Tenemos un tratado, una pelea podría generar problemas. “¡No me detendré!” Mi corazón latía con fuerza, la sangre fluía tan rápido que oía como se movía entre mis venas. Estaba fuera de sí, ansiosa y rabiosa de arrancarles su “no” vida. Las imágenes del como lo haría cruzaban como flec

