Capítulo 15

431 Palabras
AURORA Agarro mi pierna y colocó su pene en mi entrada. Cuando sus labios chocaron con los míos, sentí su pene entrar un poco. —"No puedo esperar a oírte gritar mi nombre cuando te haga venir". Mi cuerpo se paralizó. —"Relájate para mí, déjame entrar". Pasó una eternidad entrando despacio dentro de mí. Cuando lo hizo, por fin sentí un dolor. —"Abre tus ojos". No sabía que había cerrado los ojos. Cuando los abrí, me encontré con sus ojos rojos. —"Tranquila, entre más te relajes, menos te dolerá". Se quedó un buen momento dentro de mí hasta que el dolor empezó a desvanecerse y, en su lugar, sentí la necesidad de que él se moviera. Mi interior se apretó contra su pene y lo escuché maldecir. —"Pedazo de infierno, si no estás lista para que te folle, no vuelvas a hacer eso. Bastante autocontrol estoy teniendo". Pero volví a apretar por emoción y porque de verdad necesitaba que se moviera. Y fue como si todo se hubiera roto. Empezó a entrar rápido y el dolor solo hizo que todo comenzara a convertirse en un deseo que no sabía que existía. Maldición, ¿por qué demonios no había hecho esto antes? —"Joder". Él me sonrió. —"Te dije que esto era bueno". Se me había olvidado que él podía leer mi mente. Sus movimientos aumentaron tanto que mi cuerpo empezó a elevarse cada vez más. Se movía más rápido de lo normal; supe que había usado alguno de sus poderes sobrenaturales. Su cabeza bajó a mi cuello y luego sentí su aliento en mi oído. —"Le pertenece a Vladimir, el príncipe de la oscuridad". Sentí mi orgasmo acercándose y clavé mis uñas en la espalda de Vlad. Este, sin duda, era lo mejor que había experimentado en mi vida. —"Vlad". Grité su nombre cuando mi orgasmo llegó y prácticamente colapsé en sus brazos. Mi cuerpo tembló de una manera que jamás había hecho en la vida. —"Ahora recibe mi semen". Nunca bajó su velocidad y, unos minutos después, sentí cómo entró de golpe y sentí su líquido caliente. Él salió de mí y me miró; sentí su semen derramarse fuera de mí. —"Maldición, te ves hermosa así, con mi semen y llena de sangre por mí". Entonces bajó sus labios hacia mi boca y me besó con mucha pasión. Sentí su pene tocar mi muslo duro. Mis ojos se abrieron cuando se despegó de mí. —"Ventaja de ser un demonio: me recupero bastante rápido y todavía no te he follado bien".
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR