Capítulo 116 Algo innegociable Iván Dante soltó una exhalación baja. No era risa. Era una admisión silenciosa de que la conversación ya no le pertenecía del todo. Aun así, siguió jugando a la calma. —Ahí está el problema contigo. Siempre fuiste fuerza antes que cabeza. —Y tú siempre fuiste lengua antes que valor. Su mirada se endureció apenas. Me bastó para saber que había tocado una costilla oculta. Dante soportaba muchas cosas. Que lo llamaran cobarde, no. —Ten cuidado. —¿O qué? Lo imité, devolviéndole la misma pregunta que me había lanzado por teléfono, pero esta vez la cargué con una crueldad más directa. —¿Vas a llamarme insolente otra vez? ¿Vas a repetir que merezco un castigo mientras te escondes detrás del apellido? Dante dio un paso más hacia mí hasta que nuestros hombr

