¿Saben? Odio las situaciones injustas, quiero decir, detesto cuando algo o alguien no está siendo justo con respecto a cualquier aspecto. Y justamente eso es lo que siento en torno a Dylan , quien no me ha dirigido la palabra desde la ultima vez que lo vi, el día en el que conocí a Gabriel (mi candente Gabriel). Estoy cien por ciento segura que él y Smit están tan enojados como heridos, ¿Por qué lo digo? Bueno, los dos se han encargado de demostrármelo en la última semana, donde el pelinegro me ignora glacialmente y el castaño se encarga de darme malas miradas a cada que nos encontramos por los pasillos o jardines, lugares que estoy empezando a frecuentar gracias a mi amiguito y psiquiatra encargado, Gabriel Losht. Detesto completamente la fatal de madurez o agallas que tienen

