Mi plan del día anterior era hablar tanto con Dylan como con Smit, pero la confesión y propuesta del pelinegro hizo que me quedará todo el resto del día pensativa, preguntándome cosas, dándome cuenta de otras que provocaron que pasará toda la noche en vela llorando. Pensé en sus palabras, en los momentos compartidos, lo mal que me sentí cuando lo vi debajo el cuerpo de Melany, lo bien que me sentí al acostarme con él la primera vez y compare todas aquellas sensaciones y emociones que sentí con él, y que sigo sintiendo, con lo que me hace sentir Carther, de que en un principio él era mi elección, de que él era el que me hacia sentir tanto, mucho más que él pelinegro, que llegue a una gran conclusión; estoy enamorada de Dylan, pero lo estoy mucho más de Carther. Ese resultado todavía n

