CAPITULO 38. ESPECIAL. CARTHER SMIT. Despierto soñoliento, sintiendo un brazo encima de mi abdomen y una pierna enredada con las mías. Antes de estar plenamente consciente, pienso que se trata de Diana ya que es usual en ella dormirse de esa forma, pero al abrir mis ojos y ver el rostro pacifico de Alison sobre mi hombro, descarto totalmente la idea mientras que los recuerdos de todo lo que hicimos ayer me abarcan como flashes, uno tras otro, arrancándome una sonrisa. Siempre fui un hombre de palabra, nunca dije mentiras o llegue a ocultar algo, era sincero, honesto y muy recto con las moralidades y prejuicios de la sociedad, todo el tiempo comportándome como se suponía que debí comportarse un hombre. Me casé a los 20 años con la persona que creí que sería el amor de mi vida, la muje

