¿Cómo acabe aquí? No, esa no es la pregunta, de hecho, ¿cómo ahora mismo no estoy arrancándole los pelos a Melany? Fácil de responder, porque en el fondo sé que no es su culpa lo que pasó y que ella no sabía absolutamente nada de lo que pasaba entre el pelinegro y yo, pero eso no quiere decir que una parte de mí no sienta celos de ella o algún tipo distinto de rencor. Ha pasado una semana desde mi ultimo ataque de tristeza, ansiedad y frustración, donde todas las noches, después de ver a Carther o a un arrepentido Dylan (que vuelve a ser igual que antes, cosa que de alguna manera me alegra y me entristece por saber la razón de sus cambios [tanto el distante como el cercano]), me escabullo a la habitación del que ahora considero mi mejor amigo: Elion. Él fue el que me trato de

