ESPECIAL. PASADO. CARTHER SMIT. La observo desde lejos, viendo lo aturdida que se encuentra, lo confundida y vacía en que ve sus alrededores y pienso en lo fácil que será ser su psiquiatra encargado con ella en ese estado. Y no, no me refiero a su estado hipnótico por culpa del doctor Cesar, sino por su reciente falta de memoria. Es innegable que es linda, más que eso, es hermosa y peligrosamente sensual. He releído más de mil veces su expediente, las anotaciones del doctor Ricardo, las propias de los jefes y hasta las declaraciones policiales y en ninguna describen a la mujer frente a mí. Ella es un gran peligro para la sociedad, pero en este momento parece tan indefensa e inocente, como si hubieran borrado no solo su memoria y recuerdos sino que también las cosas característ

