Piensa en Mia, le regala un último suspiro, espera que su relación con Mathias funcione y se arregle, no quiere imaginársela llorando por un idiota, también piensa en Camila, con la flecha de ayer, sabe que su relación con aquél entrenador irá en picada, se siente algo culpable. ¿Pero que puede hacer? Son los mandatos de su padre, espera que la pobre chica encuentre consuelo. Uno no se muere de amor, es verdad, pero puede llegar a doler y mucho. Ya está próximo a las coordenadas que le han asignado, una nueva misión está por cumplirse, una nueva historia está por iniciar, sonríe, es el inicio de algo lindo, todo debería ser así. Adrián Gómez, lo visualiza una vez termina de atravesar la selva, esta tumbado en el suelo, se le ve muy agotado, parece que necesita ayuda. Su cara está pálida

