—Mira, realmente no debería defenderlo, porque tu noviecito no me cae nada bien… pero tal vez te haces ideas que no son, ¿por qué no esperas a mañana? —¿Y si no me escribe? —Pues le escribes tú… igual tiene que hacerlo, ¿Qué no trabajan juntos? —Sí… es verdad… pero no puedo dejar de darle vueltas a lo mismo… —Ven, recuéstate conmigo —Mia lo mira de arriba abajo, ¿cómo quiere que se recueste con él? ¿Lo ha dicho con alguna intención? Ve su cara tan serena que parece que no trama nada, realmente la esta invitando a recostar su cabeza sobre su pecho. Le hace caso, la cabeza le sigue dando vueltas por el efecto del brownie. Stephan escucha atentamente el corazón de Mia, siente su palpitar y como al pegarse a su pecho comienza a acelerarse y después con el pasar del tiempo, encuentra la ca

