―No me has entendido, no te digo que nos lo merezcamos o no, no se trata de nosotros, no somos el centro del universo, somos una parte de él, una partícula, y debemos de aceptar que existen otros a nuestro alrededor. Cada uno con su forma de sentir y pensar, con sus deseos e inquietudes, y que, al cruzarnos por la calle con él, nos afecta y nosotros le afectamos en su vida. No somos personas aisladas sino parte de una humanidad, y como tal, los demás influirán en nosotros a veces de forma positiva dándonos y compartiendo alegrías y felicidad, y en otras ocasiones nos provocarán daño y dolor. ―¿En esos casos también debemos de aprender? ―Sí, así es, es lo que intento decirte, sea cual sea tu circunstancia debes de saber vivirla de la mejor forma posible, por muy mala que te pueda parecer

