―Hacemos una cosa ―dijo ella secándose las lágrimas, yo le enseño todo lo que necesita saber sobre su capacidad y a cambio me ayudas a buscarlo. ―No estoy seguro de que sea un trato justo, ¿y si no consigo encontrarle?, ¿y si cuando lo hacemos no se le puede rescatar?, ¿y si…? ―Me hago cargo, sé las posibilidades y no son todas agradables, pero quiero saber más de él, no sabe que la policía te llame a la comisará para decirte que tiene varios testigos que han visto secuestrar a tu marido en plena luz del día. ―¿Y cómo sabían que era él? ―preguntó mi amiga desde atrás. ―Pues por el paquete que se le cayó de las manos, en él venía la dirección, la policía hizo unas averiguaciones y además en las imágenes de las cámaras de seguridad quedaba muy clara su identidad, así pues, me llamaron pa

