Las dos vampiresas que habían estado colgadas de Yohji hacía tan solo unos momentos estaban ahora en el círculo, eran sus manos las que estaban más cerca. La que le había lamido la mejilla a Yohji accidentalmente rozó la piel del muslo de Kyoko y siseó cuando la punta de su dedo comenzó a humear. La retiró de Kyoko mirándola con furia. – Ella es sólo para ser tocada por el Maestro –. Una susurró. – Solo él tiene ese privilegio. La mirada de Tasuki cambió cuando escuchó el grito de Kyoko y sus ojos se abrieron como platos cuando él vio a las vampiresas rodeándola en un pequeño montón. Liberándose de las manos de Yohji que estaban en sus manos, él rajó a Yohji en su sección central, cortando un tajo ancho y haciendo que el otro muchacho lo soltara. Yohji se dobló y Tasuki lo embistió con l

