El barco llego a Zubeneschamali la estrella principal de Libra. Si bien para muchos esta es una de las constelaciones más jóvenes pues han dicho que su surgimiento viene después de la constitución de las otras once constelaciones y que esta le roba algunas estrellas a la constelación de Escorpio y su historia viene un poco en común con la constelación que está antes, Virgo; para otros muchos es una de las constelaciones pilares, sobre todo porque su guardián, Sarpedón comparte historia con los jueces en el inframundo, de esta manera sus hermanos hacen de jueces en el inframundo y él es uno de los consejeros principales entre los guardianes en las constelaciones, es el que mantiene el equilibrio entre sus compañeros. Cuando los tres muchachos llegaron al planeta que orbitaba la estrella principal de su constelación se encontraron con lo que parecía un teatro antiguo, allí, en lo que hacía las veces de escenario se encontraba el hombre al que buscaban. Su apariencia era la de un hombre cercano a los cincuenta años, bien conservado, alto, con músculos definidos, una barba un tanto larga, sus ojos cada uno de diferente color, uno claro como el día y el otro oscuro como la noche; llevaba un traje con corbata, todo de un tono carbón a excepción de la camisa que era de un tono menta; llevaba el cabello corto y se le asomaban algunas canas, llevaba un anillo en cada mano, uno con la figura del sol y el otro con la luna. Los tres muchachos se acercaron lentamente al sabio.
-Sean todos bienvenidos a esta morada -saludo el guardián de la séptima constelación- me alegro sobremanera por su pronta visita a mi hogar, espero sea para ustedes una gran velada y puedan encontrar aquí aquello que han de venir buscando -su voz era artística, como si estuviera interpretando un papel que le tomó mucho tiempo aprender- tengan la amabilidad de tomar asiento y ponerse tan cómodos como les sea posible, en un par de minutos iniciaremos con el espectáculo -los tres chicos se miraron desconcertados e hicieron como el guardián se los había pedido, se ubicaron en la primera fila de sillas quedando de frente al escenario donde estaba Sarpedón- es para mí un gran honor presentar ante ustedes esta tarde una función que los dejará sin aliento, que hará vibrar sus emociones y les abrirá los ojos -luego su voz se ensombreció profundamente y la iluminación tomó unos tintes carmesí- espero que lo disfruten.
Una pantalla apareció en mitad del escenario y en ella comenzaron a aparecer algunas imágenes de la tierra, ciudades enteras en guerra, niños siendo maltratados, mujeres abusadas, todo tipo de rechazo y exclusión a las personas por su apariencia, creencias, ideologías o cualquier posibilidad de vida diferente a la primara en dicha región. Aparecían las muertes de lideres religiosos, políticos, culturales, hombres y mujeres de todas las partes del mundo encadenados, amordazados, amenazados, ejecutados de mil maneras posible; imágenes de hace cientos o miles de años, pero también imágenes de la actualidad, de hace un par de días, de horas, incluso minutos atrás.
-Sam ¿Qué es todo esto? -preguntó Iris al lado izquierdo del muchacho, estaba muerta de miedo y algunas lagrimas se deslizaban por sus mejillas a causa del terror- ¿Quién ha hecho todo esto?
-Este es nuestro mundo -respondió el muchacho, al igual que su compañera estaba llorando en silencio, de sus ojos salían cataratas de lagrimas- es un mundo sin esperanza, un mundo que se destruye a sí mismo, ese es el mundo que quieren destruir todos ellos y es el mundo en el que hemos vivido desde el origen de los tiempos.
-¿Por ellos estamos haciendo todo esto? -Lili, a la derecha de Sam estaba ardiendo de ira, su ojos mostraban llamas de fuego controladas- ¿Por esas malditas personas?
-No, no es así Lili -respondió Sam respirando profundamente- hay otro lado de la moneda, siempre lo hay ¿No es así? ¡Sarpedón! -el muchacho gritó el nombre del guardián y este apareció en la fila detrás de ellos.
-Por su puesto que hay otro mundo -respondió el guardián de manera picara- pero no se adelanten a la siguiente escena, sigan viendo un poco más de este mundo.
Más y más imágenes aparecían en pantalla cada vez peores, con escenas cada vez más inhumanas, destrucciones y humillaciones de la condición humana que ninguna persona sería capaz de sobrevivir.
-Muy bien -continuó hablando el sabio de Libra- veamos entonces la siguiente parte de este maravilloso espectáculo, espero que estén teniendo una velada estupenda y que estén disfrutando de lo mejor esta muestra escénica.
Ahora en la pantalla hubo una nueva colección de imágenes, en este caso eran de un mundo distinto, lleno de luz, con niños corriendo libres por praderas verdes llenas de flores de todos los colores conocidos, mujeres siendo amadas y respetadas, hombres siendo cariñosos con sus familias, todo el mundo conviviendo en paz y armonía, el aire puro, el cielo claro, la tierra limpia de sangre, ni una sola gota derramada, la naturaleza renaciendo en comunión con los humanos, ciudades enteras viviendo sin afán, con respeto, tolerancia; todos los credos e ideologías llegando a acuerdos y tratados de unidad.
-Esto es hermoso -declaró Iris dejando escapar una lagrima de felicidad, con una sonrisa en el rostro- ¿De verdad el mundo puede ser así?
-Puede -respondió Sam con una amplia sonrisa en su rostro- y así será si logramos salvar a la humanidad y también si logramos que la esperanza llegue a cada uno de los corazones de las personas.
-Sam, esto es muy irreal, no será posible si lo hacemos solo nosotros -intervino Lili- no tenemos tanto poder o tanto alcance para llegar a cada persona en el mundo.
-No te desanimes Lili, mientras haya un pequeño porcentaje de posibilidad siempre habrá esperanza -declaró Sam- además, Él está de nuestro lado, mientras ese sea su plan se hará posible -todos los tres chicos sonrieron mientras terminaban de ver las imágenes.
En el último minuto de la proyección una sombra cubrió todo el planeta y vieron como cada persona, animal y ser vivo existente era consumido por un fuego abrazador que no paraba hasta haber quemado hasta la última parte de cada ser. Esto dejó a los muchachos anonadados y los sacó fuertemente de su ensoñación ante las imágenes del mundo feliz.
-¿Qué fue eso? -preguntó Sam desconcertado.
-Eso, mis queridos muchachos, -respondió el guardián de Libra- es el juicio final, por más que el ser humano o la creación vivan felices y en unidad, armonía, paz; al final siempre llegará su fin, sea por el bien o por el mal. Llegará un punto en el que todos retornaremos a Él; somos su creación y por lo tanto llegará el día en el que nos uniremos nuevamente a Él. No pretenderás que la vida en el planeta sea eterna, algún día todo este universo que ves ahora dejará de existir, todos los planetas, estrellas, todo llegará a su fin, nadie ni nada es eterno en este universo. Todo se consumirá al final por el fuego del cielo ¿Siguen creyendo que vale la pena salvar a la humanidad? Solo estarán alargando su sufrimiento, aunque lograr esa paz que vieron allí sea posible no durarán mucho más tiempo viviendo así. Ya lo he visto y vivido una y otra vez; no es la primera vez que el mundo será destruido luego de haber logrado un momento de paz entre toda la creación; cuando la armonía es alcanzada el siclo se reinicia: Caos, destrucción, guerra, hambre, muerte; todo vuelve a surgir y una vez más la desesperanza, toma el dominio del mundo. Deberías hacerle caso a tu amiga Sam. Un muchacho como tú no puede con todo eso.
-Pues no estoy solo -respondió Sam- y para contestarte a tu otra pregunta, claro que vale la pena. Es un reto excelente para probar que tanto poder tengo, pero no solamente por mí, también para darle al mundo la posibilidad de vivir esos momentos de paz después de tanta basura en la que estuvieron viviendo. En efecto, Sarpedón, el final llegará; pero siempre es mejor morir con una sonrisa de satisfacción en el rostro que con una lagrima de amargura saliendo de tus ojos ¿No crees? -Lili e Iris veían como Sam parecía brillar.