Luego de que Lili tomara el control de sí, Sam e Iris se reunieron con ella; Juan les dio unas últimas recomendaciones y después zarparon con rumbo a la séptima constelación.
-Ya les dije que desde ahora sus rivales serán el doble o incluso el triple de peligrosos de lo que han sido hasta ahora, no se vayan a confiar, todos les han dicho lo mismo y de seguro no lo han creído pero vean que ahora les ha costado la vida a más de uno, quizá, en Libra no se les complique tanto, pero después será una carnicería si no están preparados.
Esas fueron las últimas palabras del guardián de Virgo, su apoyo había sido desde el inicio, además, le hizo una propuesta a Sam de la cual hablarían al final de todo ese recorrido, Juan les recargó el barco con energía divina, una de las modificaciones que esto ocasionó en el barco fue la creación de una pequeña biblioteca en el cuarto de Sam con una colección de libros de todo tipo. Luego de despedirse del sabio los tres muchachos subieron a la nave y se fueron.
-Esa sí que fue una experiencia única -confesó Iris, ya no hablaban en sus mentes, lo sentían como algo incómodo- realmente sentí miedo cuando estuve ahí afuera.
-Ni lo menciones - ordenó Lili.
-Supongo que para ti fue mucho peor entonces -siguió diciendo Iris.
-Enserio -Lili se puso muy seria- no lo menciones- le lanzó una mirada asesina a Iris.
-Evitemos cualquier conflicto entre nosotros -intervino Sam- si estamos en constante lucha cómo podemos hacerle frente a los demás.
-Lili, disculpa por lo que dije y por los problemas que te he ocasionado -inició a decir Iris.
-No te preocupes Iris, también yo he cometido algunos errores contigo, espero que puedas disculparme.
-si tú me disculpas -concluyó Iris- también te disculpo.
-Así está mucho mejor -declaró Sam con una pequeña sonrisa.
Mientras ellos iban avanzando hasta Libra, Hamal llegó a visitar a Virgo.
-Juan -saludó el joven de Aries- te estamos esperando, ya viste cuánto ha avanzado la aparición de su constelación.
-No te preocupes Hamal -dijo el otro sabio- soy consciente de eso, pero no puedo acompañarlos aún -el joven lo miró asombrado- debo terminar de hacer algo para su visita, me reuniré con ustedes cuando lleguen a Piscis.
-Entiendo -Hamal se veía un poco desanimado- sabes que tu ausencia en este momento será un bajón de ánimo para los que ya estamos aquí.
-Tranquilo muchacho, también sé eso, pero no hay de qué preocuparse, creo que todos son lo suficientemente maduros para estar tranquilos por un par de horas más.
-Eso espero.
Sin decir más el sabio de Aries dejó la constelación de Virgo, cuando despertó en el salón del juicio todos parecían unos niños pequeños burlándose todos de Marco y la derrota que había tenido enfrentando a esos dos muchachos.
-¿Pueden parar por favor? -pedía el de Leo- está bien, lo admito me venció una chica, pero les debería dar pena a ustedes, ninguno de los sabios de las primeras cinco constelaciones fue capaz de vencerme nunca, tuvo que venir una mestiza a vencerme, la hija de Apolo me venció, tampoco es un mal recuento para mis estadísticas, me venció una medio divina que también los venció a ustedes.
-Bueno, a Raven y a mí no -declaró el de Tauro, el único de todos ellos que junto a Hamal permanecía siempre serio- a ella la derrotó Sam, y a mí la chica oráculo.
-Iris -intervino Fobo, los demás lo miraron curiosos- su nombre es Iris.
-¿A qué viene esa intervención hermano? -preguntó Deimo.
-No es casualidad que esa chica vaya con ellos y haya escogido ese nombre.
-¿Qué quieres decir con eso? -Raven se sintió un poco irritada por eso.
-¿Ninguno de ustedes lo ha sentido? -preguntó el de Géminis y todos negaron con la cabeza- hay una esencia divina en ella, no solo por ser escogida por Apolo como su oráculo, hay algo más que solo una simple pitonisa. La esencia de otra deidad descansa en ella.
-¿Quieres decir que tiene una bendición de dos deidades? -preguntó Deimo.
-No de esa manera -respondió Fobo- no estoy completamente seguro, pero creo que reencarnará una deidad en su cuerpo, para ser más preciso, la que lleva su nombre.
-Dime que es una broma Fobo -riñó Raven- no puede ser verdad, creía que los divinos ya no hacían eso.
-Quiza la mayoría lo haya dejado de hacer, pero Iris parece ser la excepción.
-¿Cómo podemos comprobar eso? -preguntó Hamal.
-Solo hay uno entre nosotros que puede saber eso a cabalidad, Juan, pero debemos esperar a que llegue -Fobo le habló directamente al joven sabio- ¿Pudiste hablar con él?
-Sí, pero no vendrá de inmediato -respondió Hamal y todos se vieron desanimados- dice que lo esperemos un poco, cuando ellos lleguen a Piscis él vendrá.
-Bueno, aún hay tiempo -señaló el de Tauro- por cierto, Fobo ¿En qué afecta que ella sea la reencarnación de una divinidad?
-A priori, en nada -respondió el de Géminis- pero no es un dato que podamos dejar pasar de largo, quizá sea un elemento que pueda ser de utilidad a la hora del juicio, sí realmente es lo que creo que es, ella hablará a nombre de todas las divinidades que estén asociadas a ella, a diferencia de las otras divinidades, únicamente las helenas han estado más fuertemente interesadas en este asunto después de Él, claro está. Así que debemos poner cuidado en su evolución -todos asintieron a la vez.
Los tres chicos tuvieron un tránsito tranquilo entre Virgo y Libra, el barco tenía suficiente energía, ellos también estaban recargados de energía luego de lo sucedido en Virgo, al parecer esa sincronía que logró cada uno consigo mismo les permitió acceder a un torrente inmenso de energía.
-Es extraño -habló Iris, los otros dos la miraron esperando que continuara- estaba pensando que ustedes dos tienen habilidades super increíbles, poderes maravillosos y demás, en cambio yo no tengo ninguna, pero aún así he podido ayudarles en muchas cosas. Soy como una ayudante para ustedes, el servicio parece ser mi fuerte.
-¿Por qué estás pensando en eso Iris? -preguntó Sam.
-No quiero seguir siendo conocida únicamente por ser una pitonisa -respondió Iris- entonces he estado analizando las diferentes cualidades y cosas en las que soy buena para dedicarme a eso cuando todo esto pase, hasta ahora parece que mi fuerte es el servicio, así que supongo que podré ir descubriendo algo en torno a ese tema.
-Espero que te vaya bien con eso y puedas descubrir eso en lo que eres buena -le alentó Lili, Iris le agradeció con una pequeña sonrisa- ¿Qué sucede?
-cuando íbamos de camino a la casa de Virgo te dije algo como esto, creí que me habías escuchado y estabas respondiendo amo que te decía -confesó Iris, tanto Lili cómo Sam quedaron anonadados ante esas palabras- parece que mis sospechas fueron ciertas, no fuiste tú la que me respondiste, al parecer fue un ser divino por medio tuyo.
-¿Quién pudo ser? -preguntó Sam- de seguro fue Apolo, después de todo es con el que tienen afinidad.
-No lo creo, mi padre nunca me usaría como medio para comunicarse -dijo Lili- él sabe que no estoy de acuerdo con eso.
-Ahora tenemos un nuevo misterio entre nosotros para resolver -declaró Sam- ¿Quién habrá sido?
-No lo sé, pero me gustaría descubrirlo -concluyó Iris mirando hacia el exterior del barco contemplando las estrellas, esta vez no había visto la estela de la estrella de Virgo por lo cual se preocupó, pero no comentó nada para no poner una preocupación más en los dos muchachos.