El viaje fue un momento de tensión entre los tres pasajeros del barco de la musa, Lili estaba molesta por lo sucedido en la colina de las estrellas y como había sido tratada por Urania, esa actitud se reflejaba en la forma como trataba a Sam y a la otra chica, que sí bien ninguno de ellos tenían la culpa parecía ser la única manera en la que podía drenar ese malestar; por otra parte la chica intentaba asimilar todo lo que estaba pasando con su vida en los últimos tres días, pues para ella todo había cambiado en un abrir y cerrar de ojos, nada parecía tener sentido para la poca comprensión que tenía del mundo e intentaba adaptarse rápido a su nueva realidad, para empezar debía encontrar un nombre para sí misma; por último, Sam, cargaba con toda la responsabilidad de lo que iba a suceder de ahora en adelante, todos los ángeles, a excepción de Ángelo, parecían haberle dado la espalda a la humanidad y únicamente él había decidido regalarle un poco más de esperanza al mundo, nada raro teniendo en cuenta el título que llevaba, el convencer a los sabios de las doce constelaciones no sería tarea fácil pero Sam siempre había disfrutado de los retos, sin embargo se sentía agobiado por muchos pensamientos y dudas sobre lo que estaba pasando, por alguna extraña razón se sentía agotado antes de comenzar realmente con su misión.
-Sam -la oráculo se acercó al muchacho con timidez, él estaba recostado en una de las paredes de la nave mirando al infinito tratando de orientar sus pensamientos- ¿Puedo preguntarte algo?
-Adelante -respondió el muchacho sin mirarla, seguía con la mente perdida pero le prestaba la atención justa a ella.
-Bueno, puede ser algo un poco incómodo así que no es necesario que respondas si no quieres - comenzó la chica y Sam en ese momento se concentró más en lo que ella decía pero sin llegar a mirarla todavía- ¿Qué tipo de relación tienes con Lili?
-Para ser sincero -Sam contestó luego de exhalar fuertemente como aliviado, no era una pregunta incómoda realmente, le preocupaba que preguntara por algo más profundo que eso- es algo complicado, hemos sido como hermanos toda la vida, los mejores amigos, siempre hemos estado ahí para lo que el otro necesite; hasta ahí todo parece muy simple, sin embargo es más que solo eso, Lili ha sido la única chica que he amado en mi vida y ella lo sabe, al igual que yo sé que ella tiene un sentimiento similar por mí, pero a pesar de todo eso no somos más que eso, amigos pero hay como un pacto no dicho entre nosotros, no estamos con nadie más y ambos somos altamente celosos.
-¿Por qué no son nada más que amigos? -volvió a preguntar la chica, esta vez Sam sí le dirigió la mirada, la chica se sintió intimidada y apartó la vista.
-Realmente no lo sé -respondió Sam- nunca hemos pensado en eso, vivimos juntos y pasamos la gran parte del tiempo juntos; al menos de mi parte existe el temor de que por algo así se pueda arruinar la amistad que tenemos, pero no me atrevo a decir que ese el veredicto final de esa cuestión ¿Por qué tienes curiosidad de ese tema?
-Simplemente soy muy curiosa -respondió la chica intentando sonreír, Sam notó que esa no era toda la verdad y le dedicó una mirada dudosa- además, entre ustedes se siente una cierta tensión por ese tema, quizá haya algo que deban resolver al respecto, pero no quiero ser muy entrometida.
Antes de que Sam pudiera decir algo más al respecto la chica lo dejó allí solo nuevamente, el querubín regresó a la posición que tenía antes de aquella conversación, en ese momento enfocó la constelación del carnero, ya estaban cerca de Aries. Sam se dirigió entonces al centro del barco y convocó a las dos chicas, cuando todos tres estuvieron allí reunidos él comenzó a hablar.
-Muy bien, estamos cerca de la primera constelación -comenzó a decir el muchacho- antes de que lo pregunten, no hay ningún plan para entrar a nuestro encuentro con el sabio de esta constelación, lo único que espero es que no tengamos que combatir con él pues no tenemos ni una sola arma, tampoco alguna armadura que nos proteja, así que intentemos no enfadar al sabio -enfocó su mirada en Lili- sabes que lo digo por ti especialmente -ella lo miró con una mueca y él añadió- sí, también te quiero.
-¿Cómo lo convenceremos? -preguntó la otra chica.
-Bueno, esa es una excelente pregunta -respondió Sam.
-No tienes la más mínima idea ¿Verdad? -preguntó ella de nuevo.
-Exactamente -respondió Lili por él y al ver la reacción de Sam confirmó su suposición- ¿Por qué no me sorprende? No me respondas Sam ¿Cuál es la información que tenemos sobre este sabio? -Sam y Lili se miraron sin dar respuesta- ¿No pusiste cuidado a lo que dijo esa...?
-Antes de que la insultes, te responderé -la interrumpió Sam- Sí puse cuidado, pero se me escapan algunos detalles, recuerdo que su nombre es Hamal y que es el más joven junto con una de las sabias.
-Es manso como el cordero que representa -añadió la otra chica, al ver que Lili parecía querer darle un golpe a Sam por no prestar atención- pero no por eso es inofensivo, sabe defenderse y puede ser un gran contrincante en la batalla.
-¿Lo vez? -le señaló Sam a Lili- Por eso te decía que no lo hicieras enfadar, estás teniendo una actitud muy desafiante Lili ¿Qué te pasa?
-¡Nada! -respondió la chica con un grito- No me pasa nada, solo quiero estar sola un momento -Sam intentó tomar su mano pero ella se alejó de ellos.
-Por Él -exclamó el querubín- esto es malo ¿Crees que puedas hablar con ella? -le preguntó Sam a la otra chica, ella negó con la cabeza sin dudar- Al menos inténtalo por favor, su actitud puede ser algo que juegue en nuestra contra contra los sabios.
-Lo intentaré -dijo la chica- pero no te prometo nada, no es que le caiga muy bien a ella.
-¿Es muy obvio? -preguntó Sam y la chica le respondió solo con la mirada- Parece que sí, no tenemos mucho tiempo, haz lo que puedas.
La chica fue a buscar a la Lili que se encontraba en la proa del barco inclinada sobre la barandilla, intentó no hacer mucho ruido aún así Lili la descubrió y le lanzó una mirada asesina haciendo que la otra chica retrocediera, Lili parecía estar conteniendo las lagrimas.
-¿Por qué no las dejas salir? -preguntó la chica conservando cierta distancia de Lili- Deberías dejar que salgan, sería bueno para ti.
-¿A ti qué te importa eso? -preguntó Lili como respuesta a la chica- No me conoces, no sabes lo que es ser yo, no sabes nade de mí así que no pretendas venir a darme consejos de lo que debería hacer o no.
-Tienes razón -concluyó la chica haciendo que Lili se sorprendiera, ni siquiera Sam le daba la razón tan fácilmente- no te conozco, no sé por lo que has pasado, no sé quien eres y conozco poco de tu historia, recuerda que en Delfos eras una persona reconocida, después de todo eres la hija de Apolo -Lili se dio vuelta para no ver a la otra chica- aún así, no conozco nada de ti y tú tampoco sabes nada de mí, es más ni siquiera yo sé muchas cosas de mí misma -Lili volvió a mirar a la otra chica, en esta ocasión su rostro reflejaba debilidad, era verdad, Lili no conocía nada de lo que era esa chica, a diferencia de ella que sí tenía una mediana idea de quien era la hija de Apolo- Pero eso no importa, tampoco quiero darte ningún consejo, ni siquiera sé si sea buena para eso; solo vengo a hablar contigo porque Sam me lo pidió, él sí te conoce, solo que puedo notar que es muy torpe para decir las cosas y no tiene mucho tacto con las personas.
-En eso tienes razón -afirmó Lili con una media sonrisa en su rostro- ¿Por qué él quiere que hables conmigo?
-Sabe que te pasa algo -respondió la otra chica- no sabe exactamente que es, pero sabe que no estás bien y aunque su excusa sea la misión, puedo percibir que más que eso le importa más que tú puedas estar bien, que puedas estar tranquila.
-Para Sam siempre está primero el deber -respondió Lili mirando al infinito- no lo culpo, tiene una gran responsabilidad en sus hombros, ser la esperanza para el mundo entero no es fácil.
-No me imagino lo que eso debe significar para ti -dijo la chica- quiero decir, tú lo acompañas a casi cualquier lugar que él va, debe ser difícil.
-Bueno, no es que me pueda quejar mucho -declaró Lili- yo escogí ser su compañera en todo momento, ¿Puedo confiar en ti?
-¿Quieres confiar en mí? -le preguntó ella de regreso.
-Amo a Sam -confesó Lili- creo que es muy obvio, y sé que él también me ama.
-Bueno, eso ya lo sabía -confesó también la otra chica- hace un rato estaba hablando de eso con Sam, Mira Lili, no importa lo que estés pensando en este momento, según entiendo es debido a esa situación con él que estás ahora así, a lo mejor soy yo incluso culpable de generar este mal momento para ti, no quiero eso, no busco estorbar como les dije antes. Además en palabras de él, tú eres la única chica que él ama. No tienes de que preocuparte.
-¿Sabes algo? -preguntó Lili mirando fijamente a la chica y esta le devolvió la mirada- Quizá no quieras ser consejera, pero al menos eres buena para animar a las demás personas, necesitaba escuchar esas palabras. Te lo agradezco.
-Bueno, me alegra haber podido ayudarte -reconoció la otra chica poniéndose nerviosa- Ahora vamos, Sam nos está esperando, debemos preparar al menos nuestra llegada.
-Tienes razón -dijo Lili- Sam no es muy bueno planeando las cosas, por cierto, ¿Ya pensaste en tu nombre?
-Aún no me decido -respondió la chica- pero ya tengo algunas propuestas espero que puedan ayudarme.
-De acuerdo, vamos a hablar con Sam -indicó Lili.
-Gracias al cielo -soltó Sam al ver que Lili llegaba con una sonrisa junto a la otra chica- sabía que algo podrías hacer por ella -le dijo Sam a la chica- ¿Estás bien Lili?
-Ahora estoy un poco mejor Sam -dijo ella con calma- tenemos un asunto entre manos que debemos resolver, debemos planear como será nuestro encuentro con Hamal y a parte de eso, ella tiene unas propuestas de nombre y quiere saber nuestra opinión.
-Por lo primero no te preocupes, ya lo tengo resuelto -aseguró Sam, lo cual asombró a Lili inmensamente- solo debemos actuar con normalidad, no debemos ser demasiado calculadores, sí bien no podemos confiarnos mucho tampoco nos servirá ser exageradamente prevenidos, por eso la mejor opción será actuar con normalidad.
-Bueno, no me parece algo muy descabellado la verdad -concedió Lili, luego le susurró a la otra chica- aún así es bueno preparar un plan de respaldo. Ve pensando en algo -después dijo en voz alta- ahora veamos el segundo asunto, su nombre.
-Creo que ya me decidí por uno -expuso la chica- al menos, es uno que me parece que es muy bonito y combina con lo que siempre he sido.
-¿Cuál es? -preguntaron los otros dos curiosos.
-Iris -dijo la chica- es el nombre de la mensajera de los dioses; también representa al fenómeno natural después de la tormenta y, sin querer ser egocéntrica, creo que he podido ser eso con ustedes ¿Qué dicen?
-Iris será -concedieron ambos con una sonrisa.