Dando explicaciones Pt 2

1323 Palabras
Pov Alastair Fraser -Tengo veintiún años, soy físico teórico y creo que ahora también experimental, nací en Edimburgo, Escocia el dieciocho de diciembre del 2026, un día después del cumpleaños de tu hermano, mi tío Fausto. - hago una pausa y sonrío por lo que diré a continuación - soy tu hijo y de tu Crush como siempre le decías, Ronald Fraser. -Pero ¿Cómo puede eso ser posible? - me preguntó totalmente incrédula. -Te tienes muy poca Fé, mami - le respondí - es bastante posible porque enamoraste a primera vista a papá, el jura que después de hablar contigo por una hora lo que más quería era hacerte su esposa y en la primera oportunidad que tuvo fue justamente lo que hizo. - ella está mirándome con duda la cual se refleja en sus lindos ojos marrones. -Pero, ¿Cómo podría pasar algo así? El vive en Gran Bretaña, se que a veces viene por negocios a éste país pero ni siquiera coincidimos en la misma ciudad, y hasta los círculos sociales en los que nos movemos son totalmente distintos, opuestos diría yo. -Él va a venir a esta ciudad en unos días, van a cruzarse por casualidad en el zócalo qué está frente a la catedral, cuando se miren lo van a entender, o eso es al menos lo que siempre ha dicho papá. - ella medita mis palabras y desde aquí puedo ver como va atando cabos uno a uno en su mente. -Sí todo es así de fantástico, ¿Por qué estás aquí y llorabas así, mi niño? - ya esperaba esa pregunta pero ella acaba de decirme "mi niño". Sin hacerme esperar voy de nuevo hacia ella y me abrazó de nuevo con fuerza a su cuerpo, y claro, vuelvo a llorar. Ella siempre me dijo mi niño, solo a mi. No es que amara menos a mis hermanos, es que siempre decía que era el regalo de la vida que siempre espero tener en sus brazos, eso sonaba tan cursi cuando me iba haciendo un puberto pero lo eché tanto de menos cuando ya no lo tuve. De un segundo a otro ella dijo algo que me dejó frío de una pieza. -Yo ya no vivo en tu tiempo, ¿No es cierto, mi niño? - Asentí lentamente bajó su mirada que de a poco se tornó tan nostálgica - Entiendo amor, pero, ¿Exactamente que estás buscando cambiar aquí? -Aún no lo sé mami, yo quisiera evitarlo pero no se sí lo que debería de evitar es que conozcas a papá o simplemente tu reacción que provocó el accidente. -Oh vaya, ¿Un accidente eh? Bueno tal vez podríamos evitarlo sí en algo depende de mí te prometo que eso haré, mi niño. -Mami, se que no sabes nada o casi nada del futuro o de mi, pero no tienes ni la más remota idea de cuanto te he extrañado, todos te hemos extrañado. Pensé que nunca te volvería a oír decirme "mi niño" - yo en serio quisiera poder controlar mis lágrimas que salen a voluntad, o mis emociones en general pero las tuve adormecidas por tanto tiempo que ahora se niegan a doblegarse y mi preciosa mamá lo nota. Yo no comprendo bien la esfera de amor y confianza que hay a nuestro alrededor, pero ella me miró a los ojos y me creyó al instante y cuando yo la abracé y ella quería calmarme con sus manos ahí había amor, ese amor que siempre me dio mientras vivía, emanaba esa calma de siempre que buscaba transmitirme cuando lloraba de niño pequeño. Ella en estricta teoría aún no era una madre, iba a serlo después pero en este punto no lo era y aún así como si de creación espontánea se tratara el amor por mi le brotó en un segundo, solo preguntó mi nombre, el nombre que ella eligió para mi y ahí estaba, el amor en su mirada. A mi mamá le llegó un hijo sorpresa en la mañana de un lunes y ella simplemente me abrazo, me consoló y con palabras suaves me secó las lágrimas. -Tranquilo mi niño hermoso, hay que hacer un plan, lo vamos a arreglar mi vida. Te prometo que voy a hacer siempre todo lo que pueda para quedarme con ustedes y evitarte este sufrimiento. Ahora, necesito saber todo lo que puedas decirme de todo nuestro tiempo juntos, ¿de acuerdo? - asentí con una sonrisa boba, con una sonrisa como la de un niño cuando al fin le van a dar un dulce. -Bien, voy a empezar por el principio de todo, papá. Cómo te dije antes ustedes se conocieron por casualidad en las calles de esta ciudad mientras el como turista estaba desorientado tratando de pedir ayuda pero en inglés ya que su español siempre ha sido muy escaso - ella sonríe y yo por inercia lo hago también - tú lo oíste vagamente y quisiste ayudarlo. Una vez nos dijiste que no lo reconociste en el momento porque llevaba gorra y gafas de sol pero que cuando se vieron porque el se las quitó para mirarte las chispas saltaron y solo se miraron a los ojos por varios minutos sin hablar hasta que él se presentó contigo diciendo soy Ron y estoy perdido. Cuando caíste en cuenta de quién era estabas un poco en shock. Papá te invito a tomar un trago y pasaron horas hablando, riendo hasta la madrugada. Después de eso se volvieron inseparables, viajaron por este país y te llevó a conocer Machu Picchu como siempre habías querido, te propuso matrimonio y se casaron dos meses después. Creo que estaban realmente locos el uno por el otro. Él siempre dijo que cuando te vio a los ojos lo supo, supo que tu eras lo que él no sabía que buscaba pero que cuando lo encontró simplemente se rindió ante ti. Yo nací al año siguiente, 3 años después los mellizos, Ian y Moira y dos años más tarde, Morag. -Son cuatro - reafirma con sus ojos cristalizados. -Si, somos cuatro. -Háblame de ellos por favor, dime como son ahora, que les gusta, como es su carácter y las cosas que les gustan, también tú mi niño, dime todo de ti - dice mientras su voz se quiebra de a poco por tratar de contener las lágrimas. -Bueno mami, yo soy básicamente un nerd, pero me gusta la música, desde la clásica hasta el rock pasando por toda la música latina con la que solías bailar, yo siento que no bailo muy bien pero si me gusta hacerlo, nunca me he enamorado y entré a la universidad desde los 15 así que ahora también tengo un doctorado. Mi mejor amigo y mentor es el doctor Jeremiah McClain, de no ser por el no estaría aquí este día. Hablo un poco de español por lo que tú me enseñaste, también tengo un gato en casa, es blanco y muy esponjoso, se llama Dickens. Me gusta la comida mexicana y el porridge de avena, el whisky y el tequila pero no lo tomo con frecuencia lo prometo - sonríe cuando digo eso - veo poca televisión o cine pero leo mucho, desde mis libros de ciencia hasta las novelas de amor que tú leías. -Eres increíble, mi niño. Me encantaría haberte visto crecer y volverte este hombre que tengo frente a mi. -Morag, mi hermanita pequeña se parece mucho a ti sólo que su piel es más pálida que la tuya y sus ojos son entre verdes y miel. Es una buena chica pero es muy callada y tímida. Tiene pocos amigos y siempre está tocando el violín. Es un poco más alta que tú y menuda. Pasa mucho tiempo con la abuela y mi tío Cillian la lleva seguido con su familia. Los mellizos son un desastre y realmente no se como decirle sobre ellos, se que eso le dolerá bastante.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR