Dando explicaciones

1412 Palabras
Pov Alastair Fraser Hoy es el día, estoy muy seguro de eso, llevo años inmerso en mis estudios sobre física teórica que me permitirán volver veintidós años atrás en el tiempo para buscar a mi madre y cambiar su trágico destino. Aún no decido si debería evitar que conozca a mi padre y así salve su vida aunque eso signifique no venir al mundo junto con mis hermanos o simplemente advertirles a ambos lo que ocurrirá para que lo eviten. Aún no sé si lo que ocurrirá con mis acciones creará paradojas en el tiempo o realidades alternas, nunca nadie a logrado volver en el tiempo y mucho menos regresar, yo no estoy tan seguro de poder hacerlo pero sé que el sacrificio lo vale, mamá lo vale, mis hermanos la necesitan tanto como yo y papá jamás volvió a ser él mismo desde que ella se fue, traté de estar enojado con él por la parte que recuerdo fue su culpa pero es difícil enojarse con alguien que vive consumido con la culpa y viviendo sin sentido perdido en el alcohol. Yo decidí trabajar incansablemente en esto hasta conseguirlo, busque todos los medios y patrocinios para hacerlo, mi universidad, la más prestigiosa y antigua de Londres me ha dado su apoyo por lo novedoso de mis ambiciones y también mi alto nivel de IQ junto a otro genio en la materia experimental de la física me ha dado ese beneficio. Gracias a mi compañero y mejor amigo, el doctor Jeremiah McClain todas mis ideas y estudios dejaron de sonar como delirios y se volvieron realidades, el doctor McClain es un hombre un poco más joven que me padre, que desde que me conoció se ha convertido en la guía que me hacía falta en muchos aspectos, no sólo el académico. Con frecuencia me trata como a un hijo, muchas veces es condescendiente y considerado. Él sabe toda mi historia familiar, conoce perfectamente bien lo que me está motivando en este experimento e incluso, me ha instado a tratar de arreglar mi familia en vez de desaparecerla por el bien de mi mamá. Y lo cierto es que llevo nueve años extrañándola sin poder hacer nada al respecto, hasta ahora. Cuando entro al laboratorio solo está el doctor McClain terminando de ajustar los detalles de esa "maquina" del tiempo que de hecho es un portal que altera con vibraciones cada molécula y átomo de un cuerpo y lo lleva a través del espacio tiempo, decidí volver al año 2025, en el que mis padres se conocieron y enamoraron, estaré en México, en la casa de los padres de mi mamá y cuando la vea decidiré lo que debo hacer. En ambos casos tengo planes para que esto funcione y lo hará, sé que sí funcionará. Tendré un año para conseguirlo antes de intentar volver, en teoría si podré lo que no se es qué tanto cambiará en mi vida cuando lo haga, eso es lo que me ha sido imposible calcular con ecuaciones como hago con el resto de las variables, aún así acepto el riesgo. Me he vestido con ropa anticuada de papá. La moda no ha cambiado tanto en veinte años pero tampoco quiero resaltar por las cosas que son diferentes ahora, además, tampoco es que yo ande al último grito de la moda. Yo soy más bien una rata de laboratorio, que frecuentemente usa lentes para poder leer, y aunque soy casi un clon de mi papá cuando él tenía mi edad si que tengo un par de cosas de mamá, de entrada el cabello, mi tono es exactamente el mismo castaño oscuro de ella, mi nariz de perfil es idéntica aunque de frente se parezca a la de papá, y mis dedos en los pies, gracias al cielo que son iguales a los de mamá. Cuando era un niño pequeño ella siempre los sujetaba, los jalaba y jugaba con ellos, decía que esa era la prueba más fehaciente de que en realidad yo era su hijo, bueno, mis hermanos y yo, los cuatro tenemos los mismos dedos. Recuerdo a mamá besando los deditos de mi hermana menor cuando era una bebé, ella siempre hacía eso con todos nosotros y reía mucho. Es increíble como algo tan tonto la hacía tan feliz y a nosotros igual. Dios, la he extrañado tanto, todos la echamos tanto de menos. El día en que ella no estuvo más con nosotros la alegría se fue de nuestras vidas, yo tenía doce, los mellizos nueve y la pequeña Morag solo tenía siete. Se que papá siguió viviendo solo porque nosotros dependíamos de él aunque por dentro todo murió y sólo quedó un cascarón. Su mamá, nuestra abuela Chrissy fue la que nos cuidó hasta ahora, ella sí que lo intentó con todas sus fuerzas, aún lo hace pero es que sólo somos una familia rota. Por eso es que yo me metí en los libros, en realidad mamá me enseñó a leer a los tres años, y desde entonces nunca me detuve hasta que encontré libros de física y ellos me dieron parte de la idea de como solucionar este desastre. Sé perfectamente bien que si mamá estuviera con nosotros papá no sería ese cascarón alcohólico qué vive en automático, ni mi hermano Ian estaría sumido en el consumo de sustancias ilícitas, ni su melliza Moira estaría de relación en relación con patanes cada vez peores, ni mi hermanita Morag sería tan callada y ensimismada, casi lo podría jurar. Yo puedo solucionar este desastre, voy a ser valiente como mamá siempre lo fue, eso haré. Un trueno exageradamente estruendoso fue lo que me dejó parado enfrente de una puerta blanca con ventanal esmerilado. Voltee al oír una aullido y no podía creer que funcionó, la mascota de mamá está aquí, Mallie pero mucho más joven de lo que la recuerdo. Dije su nombre suavemente y ella reaccionó como sí me reconociera. Al instante brincó hacía mi y trataba de lamerme, yo sólo la acaricié un segundo porque al siguiente llamé a esa puerta en frente de mi. Mi corazón latía desbocado y tan fuerte que oía mis latidos en mis oídos bastante fuertes y claros. Estaba en el lugar y momento correcto, lo sabía en mi interior pero cuando ella abrió la puerta yo no pude contener el mar de emociones que me estaban atravesando, era una mezcla de felicidad y gozo combinado con tanto amor y nostalgia, el dolor de mis recuerdos de hace nueve años también me estaba golpeando con todo y solo lloraba patéticamente mientras que ella me miraba completamente desconcertada, yo en serio quería pronunciar palabras pero el intento se quedaba torpemente atorado en el nudo de mi garganta así que solo la abracé como sí no hubiera un mañana, de cierto modo no lo había y más me aferraba a ella sin poder parar de llorar como cuando era un niño pequeño y me asustaba. Ella también empezó a llorar, como sí dentro de ella me pudiera recordar pero era imposible, en este tiempo ella ni siquiera conocía a mi padre, mucho menos a mi, yo aún no nacía. La única palabra que logró encontrar una salida de mi apretado pecho fue la que más extrañé decirle: mami. Sí que debió de creer que esto era locura sin pies ni cabeza, yo quería explicarle, quiero hacerlo pero es que en serio no estoy pudiendo controlarme, esto es un milagro, y si soy un hombre de ciencia pero aún así esto se siente como un milagro, como la realización de lo más imposible, yo estoy abrazando a mi mamá después de extrañarla tanto, después de que nos ha hecho tantísima falta. Ella me preguntó mi nombre y se lo dije, su cara era un poema y en serio pude sonreír un poco. Sé que antes de conocer a papá ella sólo era una fan, no de las locas o intensas pero una real, lo suficiente para reconocer a mi padre en mi cara, aunque yo nunca he sido tan fortachón como él, si que parecemos un par de copias fotostáticas. Cuando entramos a la habitación y nos sentamos uno frente al otro empecé a hablar. -Por favor no te asustes mamá, si soy tu hijo, sólo que este no es mi tiempo, se supone que naceré a finales del próximo año pero tengo mucho que explicarte con respeto a mis motivos para estar aquí frente a ti en este momento.
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