Capítulo 23

2451 Palabras
El celebre astrofisico Corky Marlinson llevo a Rachel y a Tolland a su área de trabajo y empezó a rebuscar entre sus herramientas y sus muestras de rocas. El hombre se movía como muelle fuertemente contraído a punto de estallar. -Muy bien -dijo, temblando de excitación -. Señorita Sexton, esta usted a punto de recibir el curso sobre meteoritos de treinta segundos de Corky Marlinson. Tolland le dedico a Rachel un guiño con el que le recomendaba paciencia. -Tenga paciencia con él. En realidad este hombre quería ser actor. -Sí. Y Mike quería un científico respetable, -Corky rebusco en una caja de zapatos, saco tres pequeñas muestras de roca y las alineo sobre el escritorio -. Éstos son los tres principales tipos de Meteoritos que existen en el mundo. Rachel miro las tres muestras. Todas parecían extraños esferoides del tamaño de una bola de golf. Cada una de ellas se habia dividido en dos para dejar  la vista su corte transversal. -Todos los meteoritos -dijo Corky- constan de varias de aleaciones de níquel-hierro, silicatos y sulfuros. Los clasificamos según la proporción de metal y silicato que contienen. Rachel tenia la sensacion de que el > sobre meteoritos de Corky Marlinson iba a prolongarse mas de treinta segundos. -Esta primera muestra de aquí -dijo Corky, señalando a una piedra brillante y negra como el carbón -es un meteorito de núcleo de hierro. Muy pesado. Este tipejo aterrizo en la Antártida hace unos cuantos años. Rachel estudio el meteorito. Indudablemente procedía de otro mundo: un bulto de pesado hierro grisáceo con la corteza exterior quemada y ennegrecida. -Esa capa exterior chamuscada recibe el nombre de corteza de fusión -dijo Corky -. Este es el resultado de un calentamiento extremo que se produce cuando el meteorito cruza nuestra atmósfera. Todos los meteoritos muestran este proceso chamuscado,- Corky paso rápidamente a ocuparse de la siguiente muestra-. Este es el que llamamos un meteorito de hierro pétreo.  Rachel estudio la muestra percibiendo que también esta estaba chamuscada por fuera. Tenia, sin embargo un patín de color verdusco claro y el corte era transversal parecía un colage de fragmentos coloridos y angulares comparables a un rompecabezas caleidoscopio. -Muy bonito -dijo Rachel. -¿Bromea? ¡ es precioso ! Corky siguió hablando por un minuto sobre el alto contenido de olivina en la muestra ( origen y causante de la patina de color verde) y a la continuacion alargo la mano con gesto teatral para coger la tercera y ultima muestra y se la dio a Rachel. Rachel sostuvo el ultimo meteorito en la palma de la mano. Era de un color marrón grisáceo, parecido al granito. Parecía mas pesado que una piedra terrestre, aunque no sustancialmente. La única indicación que sugería que era distinto a una roca normal era su corteza de fusión: la superficie exterior abrasada. -Esto -dijo Corky con determinación -se conoce como meteorito pétreo. Es el tipo de meteorito mas común. Mas del noventa por ciento de los meteoritos encontrados en la tierra pertenecen a esta categoría. Rachel estaba sorprendida. Siempre se habia imaginado los meteoritos como los de la primera muestra bultos metálicos y de aspecto alienigena. El meteorito que sostenía en la mano parecía cualquier cosa menos extraterrestre. Aparte de la superficie exterior abrasada, no se diferenciaba en nada de algo que hubiera podido pisar caminando por la arena de la playa. Corky estaba tan entusiasmado que los ojos se le habian abultado aun mas. -El meteorito que esta enterrado aquí, en el hielo de Milne, es un meteorito pétreos, muy parecido al que usted tiene en sus manos. Los meteoritos pétreos son casi idénticos a nuestras rocas ígneas terrestres, lo cual hace que resulte dificil reconocerlos. Normalmente son una mezcla de silicatos ligeros: feldespato, olivina y piroxena. Nada demasiado emocionante. >, pensó Rachel, devolviendole la muestra. -Esta parece una roca que alguien se haya dejado olvidada en una hoguera hasta quemarse. Corky se echo a reír. -¡Una tremenda hoguera! Ni el alto horno mas monstruoso que se haya construido es capaz, ni de lejos, de reproducir el calor que experimenta un meteorito cuando entra en contacto con nuestra atmósfera. ¡Quedan destrozados! Tolland dedico a Rachel una sonrisa compasiva. -Esta es la mejor parte. -Imagínese lo siguiente -dijo Corky, quitandole la muestra de meteorito a Rachel de las manos -. Imaginemos que este pequeño meteorito es el tamaño de una casa.- Sostuvo la muestra en alto sobre su cabeza -. Bien...esta ene le espacio...flotando hacia nuestro sistema solar...enfriado debido a la temperatura de menos cien grados Celcius del espacio. Tolland se reía por lo bajo. Al parecer ya habia sido testigo de la representación a cargo de Corky de la llegada del meteorito a Ellesmere Island. Corky empezó a hacer descender la muestra. -Nuestro meteorito se mueve hacia la tierra...y se esta acercando mucho, nuestra gravedad lo envuelve...acelerándolo...acelerándolo... Rachel vio como Corky aceleraba la trayectoria  de la muestra imitando la aceleración de la gravedad. -Ahora se muestra deprisa -exclamo Corky-. A mas de quince kilómetros por segundo...¡a cuarenta y ocho mil kilómetros por hora!. A ciento treinta y cinco kilómetros sobre la superficie de la tierra el meteorito empieza a experimentar fricción con la atmósfera - Corky sacudió violentamente la muestra al tiempo que le hacia descender hacia el hielo -. ¡Al caer por debajo de los cien kilómetros empieza a esconderse! ¡Ahora la densidad atmosférica aumenta y la fricción es increíble!. El aire que rodeaba el meteoroide se esta volviendo incandescente a medida que el material de la superficie se funde a causa del calor. -Corky empezó a hacer ruidos que imitaban al arder y el crepitar del meteorito -. Ahora cae mas allá del limite de los ochenta kilómetros  ¡y el exterior se calienta a mas de mil ochocientos grados Celcius! Rachel veía sin dar cerdito como aquel astrofisico tan apreciado por el presidente sacudía el meteorito con mas fuerza, emitiendo efectos sonoros dignos de un adolescente. ¡Sesenta kilómetros! gritaba Corky -. Nuestro meteorito entra en contacto con la pared atmosférica. ¡El aire es demasiado denso! ¡Desacelera violentamente a mas de trescientas veces la fuerza de la gravedad -Corky imito el chirrido de un frenazo y disminuyo bruscamente la velocidad de su descenso-. Ahora el meteorito se enfría y deja de resplandecer. ¡Entramos en zona de vuelo a oscuras! La superficie del meteorito se endurece, pasando de su estado liquido a una corteza de fusión chamuscada. Rachel oyo gemir a Tolland cuando Corky se arrodillo sobre le hielo para representar el golpe de gracia ...el impacto con la tierra. -Ahora-dijo Corky -nuestro inmenso meteorito se desliza cruzando nuestra atmósfera inferior...-De rodillas, trazo un arco con el meteorito hacia el suelo, dibujando una inclinación poco acusada-. Se dirige hacia el océano Ártico...desde un angulo oblicuo...cayendo...y...-Hizo entrar en contacto la muestra con el hielo -. ¡BAM! Rachel dio un respingo. -El impacto es cataclísmico! El meteorito estalla. Algunos fragmentos salen despedidos en todas direcciones, deslizándose y girando por el océano.- Ahora Corky se movía a cámara lenta, haciendo rodar  y dar tumbos a la muestra por el océano invisible hacia los pies de Rachel -. Uno de los fragmentos sigue deslizándose, dando tumbos hacia Ellesmere Island...-Llevo la muestra justo hasta el dedo gordo de Rachel-. Sale deslizándose del océano, rebotando hasta tocar tierra...-Corky movió la muestra hasta hacerla subir y deslizarse sobre le zapato de Rachel y la hizo rodar hasta que se detuvo sobre su pie, cerca el tobillo -. Y por fin termina posándose en lo alto del Glaciar Milhe, donde la nieve y el hielo no tardan en cubrirla, protegiéndola de la erosión atmosférica.- Corky se levanto con una sonrisa en los labios. Rachel se habia quedado con la boca abierta. Soltó una risa impresionada. -Bien, doctor Marlinson, la explicación ha sido excepcionalmente... -¿Lucida? -intervino Corky. Rachel sonrió. -En una palabra. Corky le devolvió la muestra. -Mire el corte transversal. Rachel estudio la roca durante un instante, sin ver nada. -Inclinela hacia la luz - la apremio Tolland con voz cálida y amable -. Y fíjese bien. Rachel se acerco la roca a los ojos y la inclino contra los deslumbrantes halogenos que se reflejaban sobre su cabeza. Entonces lo vio diminutos glóbulos metálicos que brillaban en la piedra. Habia docenas de ellos salpicando el corte  vertical como minúsculas gotas de mercurio, cada uno de ellos de aproximadamente un milímetro de diámetro. -Estas pequeñas burbujas se llaman > -dijo Corky-. Y solo aparecen en los meteoritos. Rachel entrecerró los ojos y clavo la mirada en las gotas. -Sin duda nunca he visto nada semejante en un roca terrestre. -¡Ni lo vera! -declaro Corky -. Los condrulos son una estructura geológica que no tenemos en la tierra. Algunos son excepcionales antiguos...quinas formados por los materiales mas antiguos del universo. Otros son mucho mas jóvenes, como los que tiene en la mano. Los condrulos de ese meteoritos apenas tienen cientos noventa millones de años. -¿Ciento noventa millones de años es poco? -¡Diantre, si! En términos cosmologicos, eso es ayer. Sin embargo, lo que aquí nos interesa es que la muestra contiene cóndrulos, lo cual constituye una prueba meteórica concluyente. -Bien -dijo Rachel-. Los cóndrulos son concluyentes. Lo he entendido. -Y, por ultimo -dijo Corky, soltando un suspiro -, si la corteza de fusión y los condrulos no la convencen, nosotros los astrónomos tenemos un método a prueba de errores para confirmar el origen meteórico. -¿Que es? Corky saludo la pregunta con un informal encogimiento de hombros. -Simplemente utilizamos un microscopio polarizador petrogáfico, un espectrometro de fluorescencia de rayos X, un analizador de activación de neutrones o un espectrometro de plasma de inducción para medir las proporciones ferromagnéticas. Tolland solo un gemido. -Ahora esta fanfarroneando. Lo que Corky quiere decir es que podemos probar que una roca es un meteorito simplemente midiendo su contenido químico. -¡Oye, niñato del océano! -le reprendió Corky-. Dejemos la ciencia a los científicos, ¿te parece?- De inmediato se giro hacia Rachel-. En las rocas terrestre, el níquel mineral se encuentra o bien en porcentajes muy elevados o bien extremadamente bajos; no hay termino medio. Sin embargo, en los meteoritos, el contenido de níquel, refleja un valor medio de valores. As que, si analizamos una muestra y descubrimos que el contenido de níquel refleja un valor medio, podemos garantizar sin la menor duda que la muestra es un meteorito. Rachel estaba exasperada. -Muy bien, caballeros: cortezas de fusión, cóndrulos, contenidos medios de níquel... todo ello prueba que la muestra procede del espacio. Ya me hago una idea. - Dejo la muestra sobre la mesa de Corky -. Pero ¿por que estoy aquí? Corky soltó un suspiro portentoso. -¿Quiere ver una muestra del meteorito que la NASA ha encontrado en el hielo que tenemos bajo los pies? > Esta vez, Corky se llevo la mano al bolsillo del pecho y saco un pequeño trozo de piedra con forma de disco. El fragmento de roca tenia la misma forma que un CD de audio, un grosor de un centímetro y medio, y parecía similar por su compasión al meteorito pétreo que Rachel  acaba de ver. -Esto es un fragmento de una muestra núcleo que perforamos ayer -dijo Corky, dándole el disco a Rachel. La apariencia sin duda no era arrebatadora. Como la muestra que habia visto antes, se trataba de una roca pesada de color anaranjado y blanco. Parte del borde esta chamuscado y era de color n***o; al parecer se trataba de un segmento de la piel externa del meteorito. -Veo la corteza de fusión -dijo Rachel. Corky asintio. -Sí. Esta muestra fue tomada de un punto cercano al exterior del meteorito, de modo que todavia conserva algo de corteza. Rachel inclino el disco hacia la luz y vio los diminutos glóbulos metálicos. -Y veo los condrulos. -Bien-dijo Corky con la voz tensa de entusiasmo-. Y puedo decirle, después de haber examinado esta cosa con un microscopio polarizador petrografico, que su contenido medio de níquel nada tiene que ver con el de una roca terrestre. Felicidades, acaba usted de confirmar con éxito que la roca que la roca que tiene en la mano procede del espacio. Rachel levanto la mirada, confundida. -Doctor Marlinson, es un meteorito. Se supone que tiene que proceder del espacio. ¿Se me esta escapando algo? Corky y Tolland intercambiaron una mirada de complicidad. Tolland le puso a Rachel una mano en el hombro y susurro: -Dele la vuelta. Rachel dio la vuelta al disco para poder ver la otra cara. A su cerebro le llevo solo un instante procesar lo que estaba mirando. >, pensó soltando un jadeo. Sin embargo, mientras seguía observando la roca, se dio cuenta de que su definición de > acaba de cambiar para siempre. Clavado en la piedra habia una forma que un espécimen terrestre podía considerarse común, pero que en un meteorito era totalmente inconcebible. -Es un...-Rachel tartamudeo, casi incapaz de pronunciar la palabra-. ¡Es ...un bicho! ¡El meteorito contiene el fósil de un bicho!. Tanto Tolland como Corky estaban resplandecientes. -Bienvenida a bordo -dijo Corky. El torrente de emociones que embargo a Rachel la dejo momentáneamente muda y, sin embargo, y a pesar de lo perpleja que estaba, podía ver la realidad que aquel fósil habia sido en su momento un organismo biologicamente vivo. La huella petrificada mediría unos seis centímetros y parecía ser el envés de algún tipo de escarabajo enorme o de algún insecto trepador. Tenia siete pares de patas articuladas agrupadas bajo un caparazón de protección externo, que a su vez parecía estar segmentada en placas como las de un armadillo.  Rachel estaba mareada. -Un insecto procedente del espacio. -Es un isópodo- dijo Corky-. Los insectos tienen tres pares de patas, no siete. Rachel ni siquiera le oyó. Le daba vueltas la cabeza mientras estudiaba el fósil que tenia ante sus ojos. -Podrá ver claramente- dijo Corky -, que el caparazón dorsal esta segmentado en placa como las del escarabajo pelotero terrestre y, sin embargo, los dos apéndices prominentes a modo de cola lo diferencian, convirtiéndolo en algo mas próximo a un piojo. La mente de Rachel se habia desconcertado de Corky. La clasificación de la especie era totalmente irrelevante. Las piezas del rompecabezas ocuparon violentamente su lugar: el secretismo del Presidente, el entusiasmo de la NASA... >
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