Sebastián, miró a su alrededor y se alarmó. Con una quejumbrosa, baja y preocupada voz volvió a escucharse. - Señorita... Corra... Miranda dio unos pasos hacia atrás al ver más personas acercándose. Miró a su alrededor, buscando alguna oportunidad, pero todo fue en vano. - Hoy hay mucho ruido en las calles. Se escuchó la voz de un hombre y sus pasos acercarse. Miranda lo vio y frunció el ceño. Él desvío la vista y caminó sin mirarla. - Recuerda contra quién estás oponiéndote. Nadie va a lastimar a la señorita Miranda, simplemente queremos llevarla a casa. - No sé de qué estás hablando, simplemente estoy caminando y tus hombres no dejan pasar a los míos. - No quieras hacerte el gracioso. Aunque Óscar era muy bueno en varios ámbitos, era obvia la disparidad de habilidades contra

