La obscuridad era casi absoluta, había un olor extraño en el ambiente. El frío penetraba profundamente en su piel. No tenía idea de donde se encontraba pero la situación era bastante obvia.
Al tratar de moverse cayó hacia un lado, debido a sus ataduras le fue imposible equilibrarse y se abrió la frente al momento de caer.
-Pero que impaciente, la delicada princesa se lastimó. ¿Ahora qué debemos hacer?
Se escuchó una voz en tono sarcastico.
Aunque no podía ver, Miranda pudo sentir como se acercaba una persona. E instintivamente se hizo hacia atrás, el hombre sonrió y le quitó la venda de los ojos.
Mientras se acostumbraba a la luz, sus hermosos ojos lagrimearon un poco. Antes de poder ver claramente, la sujetaron de la barbilla.
-Ha! Una belleza como esta es difícil de ver. Diría que incluso el dinero no podría conseguirla, pero henos aquí.
Ignorando las voz tras él. Un joven revisó la herida de Miranda con preocupacion.
-¿Como te sientes? ¿Miranda?
Se estremeció al distinguir el rostro frente a ella. Ojos castaños, cabello sedoso del mismo color y una hermosa sonrisa que en cualquier otra situación lo haría ver como un hermoso y bondadoso príncipe. Miranda no se dió cuenta, pero al verlo, su rostro se suaviso considerablemente.
-Ahora te quedaras conmigo ¿verdad? Viviras en mi casa, tendrás a mis bebés. Conviértete en mi esposa como estaba previsto. No habrá mujer en el mundo que no te envidie, seré perfecto, haré lo que quieras, te dare todo. Puedes hacerlo ¿Verdad?
La mirada del hermoso príncipe se fue distorsionando poco a poco. Miranda se mantuvo en silencio y trató de no mostrar ninguna reacción. Lo miró directamente, pero no dijo una palabra.
El hombre acarició su mejilla como si fuera la cosa más preciada y delicada del mundo, tanto, que estaba comenzando a temblar. La miraba como si no pùdiera creer que estaba ahí, su sonrisa se profundizó y se abalanzó sobre ella dándole un profundo y desesperado beso.
"Mientras más se resisten es aún más tentador" "Se vuelven aún más hermosas cuando muestran una mirada llorosa y derrotada" "Cuando muestran desagrado pero no pueden resistirse es excitante"
Mientras cerraba los ojos, recordó las palabras de Ángel. Era como si estuviera en ese momento junto a ella, "Nunca creí que sus estupideces me ayudarian a mantener la cordura de alguna manera".
-Miranda, te prometo que no te arrepentirás, serás la mujer más feliz del mundo conmigo.
Interrumpió sus pensamientos el hombre, mientras la abrazaba desesperadamente.
"No sirve de nada entrar en pánico, simplemente esperemos a ver" Las palabras que en algún momento hicieron entrar en pánico a los secretarios de Rogelio, nunca tuvieron tanto significado como en ese momento.
No pasó mucho tiempo cuando Jacob comenzó a desatarla. La ayudó a ponerse de pie y la cargó con delicadeza.
-Perdoname, pero, en el momento en el que te vi afuera del club. Sabía que no tendría otra oportunidad como esta. Sé que te asusté, pero después de que tu abuelo anuló nuestro compromiso me sentí tan desesperado que no sabia que más hacer.
"Oh, es verdad".
La Familia Smith, era de los mejores colaboradores en las empresas M/O. Cuando el abuelo de Miranda fue a rogar por apoyo a la tatarabuela de Albert, el abuelo de Jacob estaba con él. Al atravesar esos momentos de crisis juntos, se volvieron casi inseparables, casaron a sus primogénitos, y sus primos fueron básicamente el lazo más fuerte entre las dos familias.
Pero desgraciadamente, una persona no pensaba en ello más que como una horrenda imposición.
El tío de Jacob, siempre vio a la tía de Miranda, como una abominación, aunque para el exterior se mostraba cariñoso y atento, en casa era dominante y violento. No solo se limitaba al hogar, si no que no era más que un promiscuo, había ocasiones en las que su propia esposa y padre escondian sus infidelidades del Sr. Manuel.
Cerca de veinte años se mantuvo todo en secreto, hasta que una mujer casi "moribunda" llegó a la casa de su tía suplicando un lugar para la hija de su tío. Todo se volvió un caos, cuando el abuelo de Miranda se enteró. Exigió el divorcio en nombre de su hija, demandó pensiones exorbitantes por el daño y el engaño durante todos los años de matrimonio, retiró a la familia Smith de cualquier colaboración en la que estuvieran relacionados, anuló el compromiso de Miranda y Jacob y volvió a su puesto en la presidencia de la empresa.
Casi, todos maldecían a la familia Smith hasta la muerte, el veterano que estaba por anunciar su retiro, volvió aún más despiadado y con más energías para seguir devorando el mundo. ¿Qué ventaja podría tener algún joven CEO de alguna pequeña empresa?
Según el Sr. Manuel, la basura esa, ya lo hacía senil y cerca de la tumba, por lo que debía regresar a reiterar su autoridad y poder al mundo y poner todo en su lugar nuevamente.
Además de los externos, los que casi querían destrozar al tío de Jacob con todas sus fuerzas, no fueron otros que el tío y padre de Miranda. Además de lo ocurrido con su hermana, al volver su padre al puesto. De ser los jefes absolutos, fueron degradados básicamente a ser sus secretarios, recibiendo gritos y regaños diariamente.
El tío de Jacob cayó en la miseria inmediatamente, no sólo no reconoció a la hija que tuvo fuera del matrimonio, si no que casi mató a golpes a la mujer que consideró lo había arruinado. Jamás cruzó por su cabeza que todo había sido provocado por él mismo para empezar.
Debido al incidente, el retiro constante de contratos, la humillación pública y el repudio de su mejor amigo. El abuelo de Jacob murió varios meses después.
Al recibir la noticia, el abuelo de Miranda se mostró bastante melancólico. Pero no se arrepintió de nada, dado que creía que su amigo Marcus había sido demasiado blandengue con sus hijos, él mismo no tenía otra opción, si Marcus hubiera puesto mano dura con ellos. Nunca habrían llegado las cosas hasta ese punto.
El padre de Jacob, tomó el mando de lo que quedaba de la empresa. Pese a todo, el sr. Manuel entregó todo y repartió las acciones de manera justa. David hizo caso omiso de todo a su alrededor y se dispuso a hacer lo mejor que podía para mantener su propia dignidad, la de su madre y la de su hijo. El sr. Manuel incluso después de ver sus esfuerzos llegó a elogiar su fortaleza, pero jamás permitiría que su familia volviera a ser humillada de nuevo.