El ambiente en aquel despacho, se torno tenso ante las palabras de la mujer. Nick miraba complacido al ser que había despertado frente a él. Sasha levantaba la barbilla, mirándolo seriamente. —¿Sabes qué? Mejor si, me los quedo— dijo decidida, tomando los regalos. Sasha los necesitaba, y le daba pereza salir a comprarlos ella misma. Y aún no tenía dinero. —Necesito con que pagar los adelantos para la boda— dijo sentándose frente a él, cruzando sus piernas, mostrando que debajo de la bata de seda roja que tenía puesta, solo llevaba ropa interior. Nick se relamio los labios, mirando a la mujer frente a él, mirándolo altanera y prepotente. Soltó una risa amarga, saco su billetera y le extendió una tarjeta negra. Sasha la tomo entre sus largos dedos, y sonrió contenta. —Gracias prome

